El fútbol argentino siempre encuentra una manera diferente de generar encuentros, desafíos y alegría. En ese camino nació “Argentina Patea”, un novedoso torneo de penales que convoca a socios y simpatizantes de las instituciones que participan de la Primera División y que, fecha tras fecha, suma nuevos escenarios y protagonistas.
El último fin de semana fue el turno del estadio 15 de Abril, donde la propuesta se desarrolló durante el entretiempo del partido que disputaron Unión e Independiente.
En ese marco, los participantes tuvieron la posibilidad de ponerse frente a la pelota, respirar profundo y buscar la clasificación a una nueva instancia, en una competencia que combina precisión, nervios y, como no podía ser de otra manera, mucha pasión futbolera.
La iniciativa genera una postal diferente dentro de los estadios. Mientras los equipos se preparan para regresar al campo de juego, los protagonistas de “Argentina Patea” toman el centro de la escena durante algunos minutos para intentar convertir desde los doce pasos.
Una propuesta que sigue recorriendo estadios
La presencia santafesina tuvo como protagonista a Ariel Sclafani, director de partidos de la Liga Profesional de Fútbol, quien acompañó esta nueva instancia de la competencia y fue parte de la entrega del reconocimiento correspondiente.
La actividad no se detuvo en Santa Fe. Ya durante el domingo, “Argentina Patea” continuó su recorrido en el Gigante de Arroyito, escenario donde Rosario Central recibió a Argentinos Juniors. Allí, nuevamente los penales fueron protagonistas y los participantes buscaron quedarse con el pasaporte a la próxima ronda.
Una vez finalizada la competencia, Sclafani hizo entrega del certificado de clasificación a la próxima instancia, en un momento acompañado por el aplauso de los presentes.
Así, “Argentina Patea” sigue creciendo dentro de una propuesta que le pone otro condimento a las jornadas de la Liga Profesional.
El fútbol, la gente y la emoción de un penal vuelven a encontrarse en un mismo lugar, con los estadios argentinos como escenario de una competencia que ya comienza a transformarse en una experiencia diferente para quienes viven el fútbol desde adentro.


