El organismo recordó que no tiene intermediarios en redes sociales y que nunca solicita claves, datos bancarios ni dinero para realizar trámites. La advertencia cobra especial importancia frente al crecimiento de las maniobras de suplantación de identidad.
Las estafas digitales continúan utilizando la identidad de organismos públicos para intentar obtener información personal y financiera de sus víctimas. Frente a este escenario, PAMI reforzó sus recomendaciones para que jubilados y pensionados puedan reconocer los canales legítimos y evitar entregar datos sensibles a personas que se presentan falsamente como representantes del organismo.
La advertencia apunta especialmente a los contactos que llegan mediante redes sociales, mensajes, correos electrónicos o enlaces que aparentan pertenecer a PAMI. El objetivo de estas maniobras suele ser conseguir contraseñas, información bancaria u otros datos que luego pueden ser utilizados para acceder a cuentas o cometer nuevos fraudes.
PAMI establece expresamente que no cuenta con intermediarios en redes sociales y que nadie puede cobrar por sus prestaciones o gestiones. Además, sus cuentas oficiales en Instagram, Facebook y X pueden identificarse mediante la correspondiente verificación.

Una advertencia que vuelve a poner el foco en los datos personales
El organismo también recuerda que nunca solicita claves, información bancaria ni pagos para instalar o utilizar Mi PAMI. La recomendación oficial es no abrir enlaces recibidos por WhatsApp, correo electrónico o redes sociales si no provienen de una cuenta oficial.
La modalidad no es exclusiva de PAMI. Las autoridades nacionales advierten que las técnicas de phishing y suplantación de identidad pueden utilizar páginas, mensajes y perfiles que imitan prácticamente todos los elementos visuales de una institución legítima. El propósito es generar confianza para que la víctima entregue información confidencial.
En marzo de 2026, el Ministerio de Seguridad Nacional incorporó además los fraudes ciberasistidos como un problema específico dentro de un plan federal para combatir estas modalidades, que incluyen phishing, fraude bancario y suplantación de identidad.

PAMI pide recurrir directamente a sus canales oficiales
Ante una comunicación sospechosa, la recomendación es no responder, no proporcionar información y verificar la consulta directamente con el organismo.
Entre los canales disponibles para los afiliados se encuentra PAMI Escucha y Responde, a través del 138, además de Mi PAMI, las agencias y las cuentas oficiales verificadas en redes sociales. El organismo también advierte actualmente que su servicio PAME de WhatsApp se encuentra fuera de funcionamiento desde enero de 2026, por lo que cualquier persona que se presente por WhatsApp como PAMI debe ser considerada sospechosa.
La prevención resulta especialmente importante para los adultos mayores, que pueden recibir mensajes diseñados para generar urgencia, preocupación o la sensación de que existe un problema inmediato con una prestación o trámite.
La regla es sencilla: ante un pedido de claves, códigos, datos bancarios o dinero, no entregar información y verificar primero que el contacto pertenezca efectivamente a PAMI.
La propia página oficial del organismo reúne recomendaciones específicas para reconocer perfiles legítimos y actuar ante una posible estafa.



