En su último día en Nueva York, el presidente Javier Milei disertó este jueves ante una audiencia de altos ejecutivos estadounidenses y les prometió: “Si somos reelectos, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina”. Y advirtió que tienen reservas suficientes para contener posibles turbulencias financieras: «Estamos armados hasta los dientes para enfrentar el riesgo kuka».
Milei ofreció una conferencia en The Economic Club of New York, una institución privada de membresía, sin fines de lucro y no partidaria, fundada en 1907, que reúne principalmente a altos ejecutivos de finanzas, empresas, tecnología, derecho y otros sectores, además de figuras de gobierno, academia y medios.
Ante una audiencia de más de 160 personas que disfrutaron de un almuerzo en un exclusivo palacete en el corazón de Manhattan, Milei comenzó con un fuerte mensaje:
“Si nuestro gobierno es reelecto en 2027, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina”, pronosticó.
«No solo en términos financieros, sino también en economía real. Las inversiones en sectores ya van a gran velocidad. Como Vaca Muerta, la minería y la energía se van a acelerar rápidamente», prometió.
“Argentina está creciendo a un ritmo vertiginoso. Llevamos 27 meses seguidos de crecimiento”. Y dijo que el crecimiento “se reparte en todos los sectores de la economía”.
Acompañaban al presidente el canciller Pablo Quirno, el embajador en Washington, Alec Oxenford, y el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas.
La función central de The Economic Club of New York es organizar encuentros con almuerzos, cenas o charlas, en los que dirigentes de primer nivel pronuncian discursos. Milei disertó primero por unos 20 minutos y luego el Editor Global de Bloomberg John Micklethwait le formuló preguntas.
En clave electoral, Milei buscó llevar tranquilidad a los mercados ante posibles turbulencias por las elecciones: «Les quiero decir que para el año que viene tenemos estabilidad segura», dijo.
Y explicó: «Hemos construido una bazuca de reservas, con el equivalente a 75.000 millones de dólares».
Y Milei desgranó cómo se compone esa cifra: «20.000 millones de dólares que compramos desde el Banco Central, desde el inicio, desde después de las elecciones; 15.000 millones de dólares que tenemos para la posición de futuros; 20.000 millones de dólares del swap por Estados Unidos; 20.000 millones de dólares del swap con China, y a eso tendríamos que sumar la balanza comercial y el flujo de capitales que tengamos el año que viene».
Y se mostró bien optimista por esa batalla: «Ya se la ganamos el año pasado. Este año se la vamos a dar más fácilmente».
«Estamos armados hasta los dientes para enfrentar el riesgo kuka, como llamamos al riesgo político. El año que viene nos convertiremos en el primer gobierno no peronista que logre la reelección desde el retorno a la democracia de nuestro país. Estamos convencidos de que si logramos cruzar el Rubicón, Argentina tendrá su despegue definitivo», afirmó.
«Por eso, el motivo y el momento de apostar por Argentina es ahora. Los invito a todos a tomar parte de la grandeza que nos espera», cerró.
La audiencia escuchaba atenta. Para ser miembro pleno de este selecto club, hay que ser un alto ejecutivo de Wall Street o del mundo corporativo. No basta simplemente con pagar los 1.400 dólares mensuales de membresía: para ingresar, se necesitan dos miembros actuales que propongan al candidato, una solicitud y biografía, y luego la aprobación del Membership Committee, que revisa las candidaturas mensualmente.
Entre quienes integran actualmente su conducción figuran el CEO de IBM, la presidenta de la Bolsa de Nueva York, el presidente de la Reserva Federal de Nueva York y altos ejecutivos de Apollo, Bloomberg y TIAA.
Los invitados a exponer suelen ser de primera línea. Entre los oradores de este año aparecen el secretario del Tesoro Scott Bessent, el CEO de Goldman Sachs David Solomon, el primer ministro canadiense Mark Carney, la presidenta y CIO de Alphabet/Google Ruth Porat, el CEO de Vanguard Salim Ramji, el ex CEO de Goldman Lloyd Blankfein, el ex vicepresidente Mike Pence y el chairman de la SEC Paul Atkins.
Luego de la conferencia, el presidente tendrá una bilateral con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, prevista para las 17, hora argentina. Israel, junto con Estados Unidos, es el principal socio del gobierno libertario. Netanyahu es “aliado y amigo”, aseguró Milei en una entrevista con TN el miércoles.
El argentino tiene una alta estima por el líder israelí: “Tanto Trump como Netanyahu son dos personas muy por encima, ya no solo de la media de los individuos normales, sino dentro del concierto de las naciones”, señaló. Y agregó: “Si no fuera por Netanyahu, que es un líder extraordinario con una visión geopolítica y que entiende además el vínculo con la batalla cultural como muy pocas personas en el mundo, salvo Marco Rubio, Donald Trump o Scott Bessent, tengo mis dudas de que hoy siguiera existiendo Israel.”
Si bien el canciller Pablo Quirno afirmó el miércoles por la noche a la prensa argentina que no hay una agenda de temas de conversación prevista, se estima que es probable que surja la controversia por las sanciones y acciones judiciales de Argentina contra Navitas Petroleum, la petrolera israelí que participa del proyecto Sea Lion en Malvinas sin permiso argentino.
Netanyahu no ha tomado posición sobre el tema, aunque su hijo Yair, que no ocupa cargo alguno en el gobierno israelí, se pronunció públicamente a favor del reclamo argentino. Escribió en X que las Malvinas pertenecen a Argentina y sostuvo que Israel debería respaldar a Buenos Aires, en parte por la estrecha relación del gobierno de Milei con Israel.
Los líderes podrán conversar también por la situación en Oriente Medio, complicada por la guerra con Irán, y de la cooperación bilateral en tecnología, comercio y seguridad.
Tras su encuentro con el premier israelí, que sucederá en la sede de las Naciones Unidas, ambos se dirigirán a participar de un encuentro de líderes de América latina, en el mismo edificio de la ONU.
Por la noche, a las 21, hora argentina, Milei partirá de regreso rumbo a Buenos Aires, donde arribará el viernes cerca de las 8.30 de la mañana. Es posible que de camino al aeropuerto John Fitzgerald Kennedy visite el Ohel, el lugar donde están enterrados el líder espiritual Menachem Mendel Schneerson, el Rebe de Lubavitch, fallecido en 1991, y su suegro y antecesor, Yosef Yitzchak Schneersohn.
Para Milei es un sitio de extrema relevancia espiritual y nunca deja de visitarlo cuando viene a New York.

