El Municipio de Junín anunció la recuperación del inmueble donde funcionó durante años la Biblioteca Popular Esteban Echeverría, un edificio que permanecía ocupado y cuyo futuro era motivo de gestiones vecinales. El intendente Juan Fiorini confirmó a Democracia que, tras un proceso judicial y un acuerdo con la persona que lo ocupa, se estableció que el espacio será restituido el próximo 10 de noviembre y tendrá un destino educativo y comunitario.
La iniciativa contempla la reactivación de la biblioteca y la instalación de Corazón y Tiza, una asociación civil sin fines de lucro que acompaña a chicos en sus trayectorias escolares. Según explicó Fiorini en diálogo con este medio, el acuerdo con la organización permitirá avanzar con las tareas necesarias para poner el inmueble en condiciones y comenzar a desarrollar allí actividades de apoyo escolar, talleres y propuestas educativas.

“Hoy hicimos el anuncio de que logramos recuperar el edificio que estaba usurpado, donde funcionó en algún momento la biblioteca”, señaló el jefe comunal. Además, destacó que «el proceso forma parte de una política municipal orientada a recuperar propiedades ocupadas y volver a ponerlas al servicio de la comunidad».
La restitución del edificio representa un avance en una historia que, durante los últimos meses, había vuelto a cobrar impulso a partir de los reclamos de vecinos del barrio de Fátima y de la conformación de una nueva comisión directiva de la Biblioteca Esteban Echeverría. La posibilidad de recuperar el espacio era una condición central para que la institución pudiera normalizar su funcionamiento y volver a abrir sus puertas.
Una biblioteca a la espera de recuperar su sede
La situación de la biblioteca había sido expuesta públicamente en agosto, cuando se informó que un grupo de vecinos había impulsado gestiones para conocer el estado del inmueble y avanzar en su recuperación.
Según había relatado la concejal Francina Sierra, aproximadamente un año antes, residentes del barrio se acercaron con una nota firmada para solicitar información sobre la institución, que permanecía cerrada desde hacía varios años. A partir de esa presentación, la edil llevó el planteo al Concejo Deliberante y pidió explicaciones al Ejecutivo municipal, propietario del edificio.
La respuesta oficial, recibida unos dos meses antes de aquella publicación, indicaba que se había iniciado el procedimiento para desalojar a la persona que ocupaba el lugar y que el trámite seguía los pasos correspondientes.
En ese contexto, el sábado 22 de agosto se realizó una asamblea en la Plazoleta del Niño, ubicada en la intersección de 12 de Octubre y Levalle, donde se eligió una nueva comisión directiva para llevar adelante la normalización de la biblioteca. Gonzalo Giménez quedó al frente de la entidad, acompañado por Nicolás Benítez como vicepresidente.
La comisión y los vecinos también habían solicitado al intendente participar de la inspección y del inventario de los elementos que se encontraran en el edificio, con la intención de intervenir en el proceso de recuperación y avanzar luego con la reapertura.
El anuncio municipal abre ahora una nueva etapa para la institución. Sin embargo, la restitución del inmueble y las tareas previas a su utilización serán los próximos pasos para concretar el regreso de la biblioteca a su sede histórica.
Corazón y Tiza tendrá un espacio para ampliar su tarea educativa
El acuerdo también permitirá que Corazón y Tiza cuente con una nueva sede para continuar su trabajo de acompañamiento escolar. La organización, que funciona formalmente desde marzo de 2020, desarrolla una propuesta que combina el apoyo pedagógico con la contención social de chicos que atraviesan dificultades en sus aprendizajes.
Actualmente, la entidad cuenta con una red de entre 40 y 50 acompañantes, entre docentes de nivel primario, profesores de distintas materias, bibliotecarias y psicopedagogas. En su sede concurren semanalmente entre 20 y 30 chicos, mientras que más de 70 alumnos pasaron por el espacio desde su creación.
El proyecto parte de una concepción que excede la asistencia con las tareas escolares. Sus integrantes trabajan sobre las dificultades educativas, pero también sobre las situaciones familiares y económicas que condicionan las posibilidades de aprendizaje. La falta de dispositivos tecnológicos, los problemas de conectividad y las responsabilidades de cuidado que afrontan muchas familias forman parte de las realidades que atienden.
En una entrevista anterior con Democracia, Germán Ruggeri, coordinador de la iniciativa, había explicado que el propósito es acompañar a los chicos para que puedan progresar en sus aprendizajes. La organización también desarrolla actividades educativas y mantiene el programa Golondrinas, que permite realizar viajes anuales junto con los chicos y sus familias.
La posibilidad de contar con el inmueble municipal llega, además, en un momento en el que la ONG necesitaba encontrar otro lugar para continuar con sus actividades, ya que debía dejar la casa que alquila. El cambio de sede aparece así como una alternativa para sostener el proyecto y ampliar sus posibilidades de trabajo.
Fiorini adelantó que el espacio también será utilizado para talleres de robótica y otras propuestas educativas, en una modalidad que el Municipio ya impulsa en otras bibliotecas de la ciudad. “Firmamos un convenio con la asociación civil sin fines de lucro Corazón y Tiza, que tiene como objetivo brindar apoyo escolar a alumnos de Junín y, en adelante, una biblioteca”, explicó el intendente. Según indicó, una vez concretada la restitución, los integrantes de la organización podrán tomar posesión del inmueble y realizar las tareas necesarias antes de iniciar las actividades.
La convivencia entre la biblioteca popular y la ONG será uno de los aspectos centrales de esta nueva etapa. El anuncio municipal plantea un destino compartido para el inmueble, aunque la organización concreta de los espacios y las condiciones para el funcionamiento de la comisión directiva de la biblioteca deberán traducirse en la puesta en marcha del proyecto.
Recuperación de inmuebles y aprovechamiento de espacios municipales
Fiorini enmarcó la recuperación del edificio en una política más amplia de recuperación y utilización de propiedades municipales. Según sostuvo, el objetivo es evitar que inmuebles públicos permanezcan ocupados o fuera de uso y puedan destinarse a actividades comunitarias.
Como antecedentes, mencionó la recuperación de una casa en La Plata, cuyos fondos permitieron avanzar con obras de cordón cuneta en el barrio Los Almendros, y la puesta en valor de un inmueble en el barrio San Jorge, junto a la sociedad de fomento y un jardín maternal. En este último caso, se firmó un convenio con la Uocra para desarrollar capacitaciones de albañilería y otros oficios.
También enumeró la recuperación del predio del Rincón del Carpincho y otros espacios de la ciudad, entre ellos el aeródromo, el autódromo, la terminal y el teatro San Carlos, aunque se trata de procesos con características y alcances diferentes.
El intendente vinculó esta política con la decisión de reducir el alquiler de inmuebles para dependencias municipales y aprovechar los espacios disponibles, con el propósito de optimizar recursos y destinarlos a otros proyectos.
En el caso de la Biblioteca Esteban Echeverría, el desafío inmediato será transformar el acuerdo de restitución en una recuperación efectiva del edificio, realizar las reparaciones necesarias y definir la organización de las actividades. Después de años de cierre y de gestiones para recuperar su sede, el inmueble tiene ahora un destino anunciado que combina el regreso de una institución barrial con el trabajo de una organización dedicada al acompañamiento educativo.



