Un fallo judicial ordenó que el estadio de Río de Janeiro esté disponible para el cruce del martes 20 de octubre, a las 21.30. La venta de más de 46.000 entradas y las cuestiones de seguridad fueron claves, aunque la concesionaria todavía puede apelar.
La revancha entre Vasco da Gama y Boca por las semifinales de la Copa Sudamericana tiene al Maracaná como escenario confirmado por la Justicia brasileña. El juez Joaquim Domingos de Almeida Neto restableció la medida cautelar que obliga a la concesionaria Fla-Flu Serviços S/A a habilitar el estadio para el encuentro del martes 20 de octubre, a las 21.30.
La decisión se conoció este martes 13 y dejó sin efecto una resolución anterior que había reabierto la discusión sobre el uso del histórico recinto de Río de Janeiro. El conflicto no está completamente cerrado: la empresa que administra el estadio conserva la posibilidad de recurrir el fallo.
La definición llega después de la discusión que hubo sobre dónde debía jugarse el cruce. Con el fallo, el escenario quedó confirmado, a la espera de una eventual apelación.
Uno de los factores centrales fue la venta de más de 46.000 localidades por parte del conjunto brasileño. Según el criterio del magistrado, un cambio de estadio a pocos días del partido podría complicar el operativo de seguridad y el desplazamiento de los hinchas, en un enfrentamiento que involucra a dos parcialidades con antecedentes de incidentes.
En su resolución, el juez consideró que los argumentos de Fla-Flu Serviços S/A no tenían suficiente peso frente a las recomendaciones de los organismos de seguridad y la necesidad de garantizar el orden público. El fallo destacó que las entradas se vendieron sobre la base de una decisión judicial previa, por lo que modificar la sede a último momento podría generar dificultades logísticas, incertidumbre entre los espectadores y mayores riesgos en los traslados.
El magistrado advirtió además que impedir el uso del Maracaná podría obligar a las fuerzas policiales a reorganizar la vigilancia en sectores más complejos y difíciles de evacuar. A eso se sumarían posibles consecuencias para la imagen del fútbol brasileño y de la ciudad de Río de Janeiro.

La controversia entre Vasco da Gama y la concesionaria se originó por cuestiones de disponibilidad del estadio. Entre los argumentos apareció la programación de un partido de básquet entre Flamengo y Botafogo en el Maracanãzinho, también previsto para el 20 de octubre. El juez sostuvo que ese evento debía cambiar de escenario o de horario para evitar superposiciones. Desde el entorno de Vasco hay malestar por la postura de los clubes vinculados a la administración del estadio, a los que consideran contrarios a sus intereses.
Con la sede resuelta, la atención pasa a lo deportivo: Boca y Vasco da Gama se miden en una de las canchas más emblemáticas del continente. Para quienes lo sigan desde Buenos Aires, el pronóstico del día marca lluvia ligera y cielo cubierto.
El partido es el martes 20 de octubre, a las 21.30, en el Maracaná, Río de Janeiro, por la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana. Conviene confirmar el horario y los canales de transmisión en la programación oficial antes del partido, y estar atentos a una posible apelación de la concesionaria.



