El predio funcionó como centro aeroespacial argentino y ahora protege pastizales, médanos, bañados y 168 especies de aves.

Un campo de la Costa Atlántica fue usado durante más de 10 años para lanzar cohetes: hoy sus más de 1700 hectáreas son una reserva (Imagen ilustrativa generada con IA).
El predio Campo Mar Chiquita, ubicado en la costa atlántica bonaerense, estuvo dedicado durante más de una década al lanzamiento de cohetes y pruebas espaciales. Sin embargo, ahora se transformó en una de las reservas naturales más grandes de la provincia.
Entre los años 60 y principios de los 70, en el predio funcionó una de las dos bases del Centro de Experimentación de Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados (CELPA) que tuvo la Argentina. La otra estaba ubicada en la provincia de La Rioja, más precisamente en Chamical.
Cómo era el campo de Buenos Aires utilizado para lanzar cohetes
Con los años, la base Mar Chiquita se convirtió en uno de los principales centros de actividad aeroespacial de la Argentina. En el predio se realizaron desde pruebas de funcionamiento hasta el lanzamiento y la recuperación de distintos prototipos de cohetes.

(Imagen ilustrativa generada con IA)
Algunos de los modelos probados en la base fueron el Dragón 37, Dragón 38 y Martín Pescador 8. En la actualidad, algunas instalaciones del antiguo predio permanecen en la reserva como testimonio de su pasado en la investigación espacial.
El 6 de mayo de 1970, se realizó una de las pruebas más importantes en Mar Chiquita con el lanzamiento de un Dragón 37. El objetivo de este cohete era estudiar la magnetosfera y alcanzó una altura estimada de 425 kilómetros.
Cómo es actualmente la reserva natural de 1753 hectáreas
Sin embargo, con el paso de los años la función de este lugar cambió completamente. El 16 de junio de 2009 se oficializó la creación de la Reserva Natural de la Defensa Campo Mar Chiquita-Dragones de Malvinas. La reserva tiene 1753 hectáreas y está bajo la administración de la Fuerza Aérea Argentina.
El objetivo de la reserva es proteger distintos ambientes de las ecorregiones Pampa y Mar Argentino. En el terreno es posible encontrar desde pastizales pampeanos, playas, médanos, bañados y arroyos hasta pequeñas lagunas y cangrejales.
La reserva cuenta con zorros grises, carpinchos, coipos, gatos monteses y múltiples especies de peces y reptiles. Como si fuera poco, se estima que hay cerca de 168 especies de aves, muchas de ellas migratorias que aprovechan el entorno para descansar y alimentarse.

En la actualidad, el terreno preserva distintos ecosistemas de la costa y la pampa argentina. (Imagen ilustrativa generada con IA)
De esta manera, un terreno que durante años estuvo vinculado con el desarrollo aeroespacial del país pasó a cumplir una función completamente diferente: preservar distintos ambientes naturales característicos de la costa atlántica bonaerense.



