El Área Metropolitana de Buenos Aires seguirá teniendo un cielo gris como protagonista. Detrás de esta sucesión de días nublados se encuentra un bloqueo atmosférico. ¿Hasta cuándo será y qué dicen los especialistas?
Los especialistas señalan que este fenómeno, que comenzó en el AMBA el miércoles 7 de octubre, está asociado a un centro de altas presiones sobre el océano Atlántico que favorece la persistencia de nubes, precipitaciones intermitentes y temperaturas por debajo de lo habitual para la primavera.

Este fenómeno tiene consigo tres características cruciales, tales como: generar una alta presión que permanece estacionada y bloquea la circulación general; luego el sistema desvía vientos y frentes, por lo que el patrón tarda en cambiar. Y por último, este bloqueo no es considerado una tormenta, ya que no equivale por sí mismo a una tempestad.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) define a estos bloqueos como configuraciones persistentes de altas y bajas presiones que interfieren en el avance normal de los sistemas.
En el caso actual, una alta presión estacionada sobre el Atlántico, frente a la Patagonia, condiciona la circulación regional y favorece el ingreso de aire húmedo desde el este hacia el territorio argentino.

Además, el bloqueo favorece la continuidad de vientos del este y sudeste, junto con abundante nubosidad y episodios de lloviznas, lluvias y chaparrones. Esto limita la aparición de sol y mantiene las temperaturas alejadas de los valores que suelen asociarse con esta época del año.
Sin embargo, estas condiciones no significan que vaya a llover de manera continua toda la semana. Las precipitaciones serán intermitentes, y sin dejar acumulados de agua significativa.
¿Cuándo dejará de llover en Buenos Aires?
La jornada de este jueves seguirá con el cielo nublado, en tanto que el viernes 16 se presentará con inestabilidad climática en el AMBA, con grandes chances de chaparrones desde la madrugada hasta la noche.

Para quienes quieren un cambio de aire, las buenas noticias llegarán el sábado 17: las precipitaciones darán un descanso y se anticipa una jornada sin lluvias, con algo de nubosidad. Acto seguido, el domingo se predice una mayor presencia del sol, una jornada que invita a volver a las plazas y parques en la Ciudad después de tanto tiempo.



