El diputado nacional dijo que la estrategia oficial hace que algunos temas pasen «por abajo del radar» y llamó a una marcha que comenzó a las 14 en el Congreso y sigue en curso. Entre los reclamos mencionó la ley de tierras, el financiamiento universitario y la situación de las personas con discapacidad. Además, tras caerse la sesión por el DNU 70/23, escribió: «Si el Parlamento está en silencio, que grite la calle».
Antes de la movilización, el diputado nacional Juan Grabois había hablado de la «saturación de agenda» del Gobierno y de los reclamos que reunía la convocatoria.
Tras caerse la sesión en la Cámara de Diputados convocada para tratar la derogación del DNU 70/23, por falta de quórum y ante la ausencia de legisladores del oficialismo y de bloques dialoguistas, Grabois escribió en X: «Si el Parlamento está en silencio, que grite la calle».
El diputado nacional y dirigente de Argentina Humana planteó que el Gobierno tiene una «estrategia de saturación de agenda». Según dijo, eso hace que algunas cosas pasen «por abajo del radar».
Lo hizo en una entrevista con la periodista María O’Donnell en Urbana Play. Allí habló de la movilización, de los proyectos legislativos en discusión y de los reclamos de los distintos sectores que participarían de la jornada. Sobre la marcha, afirmó que el eje central del esfuerzo tenía que ser la movilización.
Grabois explicó que el objetivo de la marcha era juntar quórum para restablecer la ley que limita la compra de tierras por parte de extranjeros, sin que eso ocurra dentro de lo que definió como una «bochornosa» ley de inviolabilidad de la propiedad privada.
El diputado pidió que esa norma no se trate dentro de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Sostuvo que ese proyecto pone en riesgo los derechos de 11 millones de inquilinos, de un millón de personas de la ruralidad pobre sin título perfecto de propiedad y de 6 millones de habitantes de barrios populares. Remarcó que se trata de «un tercio del pueblo argentino» que no tiene acceso a una vivienda propia segura y al que, dijo, pueden sacar de su casa «de una manera abrumadora», sin las garantías mínimas que establecen los tratados internacionales.
También cuestionó que el proyecto prevea que las expropiaciones necesarias para obras como un gasoducto o un tren se paguen a «cifras extraordinarias» en beneficio de los grandes propietarios de extensiones de tierra. Según Grabois, «te lo quieren colar» en una ley que funciona como «caballo de Troya», con causas nobles como la soberanía de Malvinas o la restitución de la ley de tierras, que según remarcó fue sancionada durante el peronismo.
Según Grabois, a la marcha también confluían reclamos por el financiamiento universitario, por las personas con discapacidad y por los endeudados con fintech, a quienes definió como «estafados».
En la misma entrevista criticó las declaraciones del presidente Javier Milei sobre las personas que profesan el islam. Dijo que lo que hace contra los argentinos de religión islámica y contra los dos mil millones de musulmanes en el mundo «es objetivamente criminal» y habló de «crímenes de discriminación y de incitación al odio».
Para Grabois, el problema es que lo diga el presidente, «comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y representante institucional» del país, algo que «nos afecta como país democrático y tolerante». Agregó que Milei «nos está metiendo en una movida de naturaleza bélica», con una cruzada contra el comunismo, contra los chinos y de intervención en guerras de Medio Oriente, y se preguntó: «¿Para qué le sirve a los argentinos?».
Por último, el diputado vinculó esos dichos con el trato hacia los sectores populares: «También les molesta que haya dos diputadas villeras; es decir, hay una aporofobia, que es la fobia a los pobres, y hay una xenofobia, que es la fobia a los extranjeros, que no son características de la identidad nacional».
La movilización frente al Congreso comenzó a las 14 y continúa.



