La movilización demostró el gran potencial que tiene la unificación de los sectores en lucha. Estudiantes, docentes, no docentes, jubilados, trabajadores de la salud y organizaciones de la discapacidad marchamos de conjunto denunciando todos los ataques de este gobierno. La tarde anterior distintas agrupaciones y sindicatos docentes y no docentes que venimos compartiendo las calles nos encontramos en una asamblea interclaustros para coordinar y organizar la movilización desde abajo. Allí votamos organizar una radio abierta antes de que comience la movilización para que todxs quienes fueran tuvieran la posibilidad de expresarse y visibilizar sus reclamos y movilizar de manera independiente de las autoridades, que, como vienen mostrando desde hace más de dos años, se aprovechan de nuestra fuerza en las calles para lavarse la cara y negociar migajas.
Se construyó así una gran columna independiente de la que participamos desde Tesis XI y las secretarías de Derechos Humanos y Cultura del CEHum junto a sindicatos como ADUNS y SUTEBA, la Posta de Salud y Cuidados, organizaciones de la discapacidad, el comité junto a Myriam Bregman de Bahía Blanca, entre otras.
En la movilización se expresaron todos los reclamos, por el territorio y la soberanía, por las obras sociales, por el sistema científico y por los salarios. Miles coreaban “hacer una escalera para que en las facultades pueda entrar la clase obrera”. Una exigencia cada vez más presente, no sólo por los reclamos salariales de los trabajadores universitarios sino también por la falta de becas que obliga a cada vez más estudiantes a elegir entre estudiar o trabajar. Según el último informe del CREEBBA la canasta estudiantil supera los $1.100.000 y apenas el 20% de lxs estudiantes que ingresan a las universidades públicas se gradúa. Frente a esta realidad se vuelve insostenible plantear que la salida a la crisis son luchas aisladas donde cada sector pelea por sus propios reclamos o movilizaciones folclóricas una vez cada seis meses que después solo le sirven al CIN y a los rectores para negociar por nuestras espaldas. Lo mismo las conducciones sindicales y de los centros de estudiantes que se juegan a esperar al 2027 mientras instalan la despolitización y la pasividad.
El camino para derrotar a Milei y todos sus cómplices es lo que venimos demostrando en las calles desde que comenzó su mandato, la organización desde abajo y la coordinación de todos los sectores en lucha .Ya sabemos que la justicia es cómplice con este gobierno y que no podemos confiar en los diputados ni senadores que con su complicidad permiten que pasen todos los ataques. Como hicimos el 6 de agosto cuando salimos por la Ley de Tierras, y después continuamos en la Marcha de la Bronca el 19 de septiembre, o como las más de cien mil compañeras que se reunieron en Córdoba hace menos de una semana. También tenemos el ejemplo de los miles que, aunque el gobierno logró evitar el tratamiento del DNU, se movilizaron frente al congreso y resistieron una brutal represión.
Esa es la tarea ahora, la fuerza para pelear está, lo que falta es unir las luchas e imponerles a las conducciones burocráticas de las centrales sindicales un paro nacional activo en con la perspectiva de una huelga general. Y lxs jóvenes tenemos que estar al frente de esa pelea. Somos la misma generación que en todo el mundo se levanta contra la derecha y el capitalismo, que no se resigna y que levanta las banderas del antiimperialismo. En Francia, en el Estado Español, y en todo el resto del mundo hay cientos de miles mostrándonos que el camino a seguir para enfrentar a este gobierno ilegítimo y autoritario es el de la resistencia civil y la huelga general. Nada de eso es posible sin la coordinación de todas las luchas y para eso es fundamental la pelea para recuperar los sindicatos y centros de estudiantes de las manos de las burocracias.
Los centros de estudiantes son una herramienta histórica de organización en nuestro país y ya no hay lugar para conducciones que se dedican a gestionar el ajuste y decirnos que el año que viene hay que “votar mejor” Con esa perspectiva desde Tesis XI vamos a dar la pelea en las próximas semanas en las elecciones del Centro de Estudiantes de Humanidades. No solamente para sostener las tres secretarías con las que contamos actualmente sino porque es momento de recuperar nuestros lugares de autoorganización y ponerlos al servicio de una estrategia que pueda tirar abajo todo el ajuste de Milei, sus cómplices y el FMI.

