Consultado sobre si el MDF acompañaría una candidatura presidencial de Cristina en caso de que quedara habilitada, respondió que la discusión se dará el año próximo: “Veremos cuál es la situación, quién convocó más, quién representa más”.
En algunos sectores del peronismo leyeron las palabras de Bianco como una señal de que Kicillof no descarta competir con la expresidenta. En la Gobernación, en cambio, sostienen que el ministro se limitó a describir el alcance de una eventual resolución de la ONU y a ratificar que este año no se discutirán candidaturas. Bianco también defendió la necesidad de construir una alianza amplia para enfrentar a La Libertad Avanza: “Con los propios no alcanza para ganar una elección”, apuntó.
Carlos, con incredulidad ante tus dudas y afirmaciones, me veo obligado a ofrecerte sin demora las siguientes aclaraciones, antes de que repitas lo que podrían ser los argumentos de quien desea que Cristina termine su vida presa.
1.El Pacto Internacional de Derechos Civiles y… pic.twitter.com/e8WHlBU4Xd— Martin Doñate (@martindonate) October 9, 2026
En el kirchnerismo, el malestar fue inmediato. Las respuestas llegaron desde Facundo Tignanelli, Teresa García, Mayra Mendoza, Martín Doñate -quien le transmitió un mensaje del entorno de Cristina: “Carlos, te estás convirtiendo en un obstáculo para la unidad nacional”- y Vanesa Siley.
En el entorno del gobernador consideran que las declaraciones del ministro fueron una excusa para volver a cuestionar a Kicillof. Según esa lectura, lo que incomodó al cristinismo no fue la opinión de Bianco sobre el alcance de una resolución de la ONU, sino lo que interpretaron como una señal política: aun si Cristina quedara habilitada para competir, el gobernador no estaría dispuesto a resignar su propia candidatura ni habría un alineamiento automático detrás de la expresidenta.
Del otro lado, le reclaman a Kicillof una definición sobre su relación política con Cristina y sostienen que los tiempos electorales obligan a acelerar las conversaciones. “En 10 meses hay que anotar una fórmula electoral y en un año es la elección”, advierten. Aclaran que no cuestionan que el gobernador construya un proyecto propio, pero le piden que explicite si pretende competir contra la expresidenta o si está dispuesto a negociar.
Una tensión que viene de lejos
La disputa acumula antecedentes. Tras la derrota en las PASO de 2021 -por pedido de CFK- Kicillof debió reformular su gabinete: Martín Insaurralde -cercano a Máximo- reemplazó a Bianco como jefe de Gabinete y Teresa García dejó el Ministerio de Gobierno. En 2023, durante el cierre de listas, el gobernador debió defender la continuidad de Verónica Magario como compañera de fórmula frente a las presiones K para que fuera reemplazada por el lomense.
Meses antes, el kirchnerismo ya había presionado para que Kicillof fuera candidato a presidente y dejara la provincia en manos de Eduardo “Wado” de Pedro.

Máximo Kirchner brega por una candidatura de Cristina.
Ese año, Kicillof planteó que el peronismo debía componer “nuevas canciones”. En septiembre de 2024, La Cámpora respondió con el cántico “Cristina es la conducción”, que remata con un “y si querés otra canción, vení, te presto la mía”, durante un acto de Máximo Kirchner en La Plata, donde el diputado cuestionó a quienes “quieren jubilar a Cristina”.
El conflicto escaló en 2025 con el desdoblamiento de las elecciones bonaerenses. El sector más cercano a la expresidenta cuestionó la decisión de adelantar los comicios al 7 de septiembre y acusó al gobernador de haberse cortado solo. La disputa también complicó las sesiones legislativas convocadas para suspender las PASO.
En aquel momento, Kicillof pidió discutir las diferencias “no tachando de traidor al que piensa distinto”, y en su entorno advertían que al cristinismo le preocupaba construir un relato para responsabilizarlo de una eventual derrota. Tras la victoria provincial del peronismo y la derrota en las elecciones nacionales de octubre, Cristina cuestionó la estrategia electoral bonaerense y apuntó contra el desdoblamiento.
Las diferencias llegaron también a la gestión. A fines de 2025, la Legislatura aprobó el Presupuesto 2026 y la Ley Impositiva, pero trabó el endeudamiento por más de 3.000 millones de dólares que solicitaba el Ejecutivo.
La Cámpora condicionó su apoyo a la distribución de fondos para los municipios, a cargos en el Banco Provincia y a la cobertura de vacantes en la Suprema Corte bonaerense. Recién después de semanas de intensas negociaciones dentro del peronismo y con la oposición, la Legislatura convirtió en ley el financiamiento, que requería los dos tercios de los votos.

La Cámara de Diputados bonaerense.
El último capítulo fue el acto del 1 de septiembre frente a San José 1111, al que Kicillof no fue convocado. All, el hijo de la expresidenta pidió a la militancia “una vuelta más” de aquella misma canción. En La Plata interpretan esos gestos como parte de un desgaste sostenido y sostienen que la autonomía que reclama el MDF es, en buena medida, una respuesta a ese escenario.
Del otro lado, el kirchnerismo reprocha al gobernador que no haya respaldado la candidatura de Cristina a la presidencia del PJ nacional en 2024 y lo tilda de ingrato con quien lo impulsó en su carrera política. Además le critican que no la visite en San José 1111, donde cumple su condena.
Axel Kicillof busca ampliar su armado
En el MDF conviven dirigentes que promueven una diferenciación más explícita del kirchnerismo y otros que apuestan a preservar la posibilidad de un acuerdo. Kicillof insiste en que la prioridad es construir una alternativa nacional y no anticipar la disputa por las candidaturas.
“Este no es un año de candidaturas sino de construcción de una alternativa política para enfrentar al gobierno de Javier Milei”, repite cuando se le consulta.
Con ese objetivo, el espacio amplió su estructura fuera de Buenos Aires. Tras su lanzamiento en la provincia en febrero de 2025, el MDF presentó su versión nacional el 19 de septiembre en Avellaneda y sumó dirigentes de distritos como Mendoza y Córdoba. Entre ellos están el diputado nacional mendocino Martín Aveiro, exintendente de Tunuyán, y el intendente cordobés de Canals, Edgar Bruno.
El kirchnerismo relativiza el alcance de esa expansión, sostiene que hasta ahora el gobernador no logró sumar figuras de peso a su construcción y afirma que, aun detenida, Cristina conserva capacidad de articulación con dirigentes de mayor volumen, incluso con muchos de los que se había distanciado. Entre los contactos que destacan figuran Miguel Ángel Pichetto, Victoria Tolosa Paz y Ricardo Quintela.

En ese marco, Máximo Kirchner se refirió a la situación del peronismo. En diálogo con Radio con Vos, el diputado nacional de Fuerza Patria sostuvo que “ojalá que el peronismo pueda encontrar una síntesis e ir unido”, aunque aclaró que “primero tenemos que reconocernos -aciertos y errores- y no cancelarnos”. Además, afirmó que “mucha gente no la está pasando bien”.
En su entorno consideran que la relación podría encauzarse si Kicillof busca una conversación con la expresidenta. En la Gobernación, en cambio, interpretan que detrás de ese pedido hay algo más que un diálogo: sostienen que lo que se espera es que el gobernador vuelva a alinearse bajo la conducción de Cristina, algo que no están dispuestos a aceptar. Por eso, descartan un encuentro en el corto plazo y aseguran que no hay apuro por negociar.
“No tiene sentido adelantar la reunión con Cristina. Si se juntan ahora, para junio del año que viene no queda nada en pie. Prueba de ello es lo que pasó después de la última reunión en San José 1111”, confiaron a este medio. También advierten que el gobernador no quiere repetir la experiencia del Frente de Todos, cuando, según su entorno, Alberto Fernández no pudo ejercer plenamente el poder.
En paralelo, el acercamiento de Sergio Massa al kirchnerismo agrega otra variable. El líder del Frente Renovador firmó el documento difundido el 1° de septiembre en San José 1111 y promueve evitar una ruptura del peronismo. El tigrense, Sergio Uñac y Gerardo Zamora figuran entre los nombres que el cristinismo podría respaldar si la expresidenta no puede competir.
Massa mantiene diálogo con los dos sectores y se presenta como un interlocutor de todos: propone evitar una división que debilite al peronismo, acepta una PASO si no hay acuerdo y considera que Cristina es indispensable para cualquier entendimiento electoral. Mientras en el Frente Renovador evitan anticipar qué harán el 17 de octubre, el exministro volvió a reunir a sus equipos de campaña y evalúa un eventual lanzamiento, idealmente con el aval de la expresidenta.

Sergio Massa y Malena Galmarini.
En el kicillofismo, en tanto, relativizan el peso que podría tener un eventual respaldo de Cristina a otro candidato. “Hay que ver cuánto se traslada ese apoyo”, señalaron en La Plata y recordaron que la reelección de Kicillof en 2023 no se explicó solo por el acompañamiento de la expresidenta dado que, si así fuera, el tigrense hubiera ganado el ballotage frente a Javier Milei.
El Congreso del PJ y las reelecciones
La próxima instancia de negociación será el Congreso del PJ bonaerense, previsto para noviembre. Según el acuerdo que evitó una interna partidaria, Kicillof preside el Consejo desde marzo y Máximo Kirchner debería asumir la presidencia del Congreso, órgano que define la estrategia electoral y autoriza las alianzas. También está en discusión la integración de la Junta Electoral. La reunión prevista para acordar los detalles se suspendió después del cruce entre Bianco y Tignanelli.

La Liga de Intendentes, un espacio que busca gravitar en la carrera rumbo a 2027.
A esa negociación se suma la reelección de los intendentes. El límite de dos mandatos consecutivos, que regirá por primera vez en 2027, alcanzaría a numerosos jefes comunales de distintos partidos. Según un relevamiento de Eunomia Consultora, 80 de los 135 intendentes bonaerenses no podrían competir por un nuevo mandato consecutivo, mientras que otros 11 presentan situaciones jurídicas particulares.
Kicillof respalda eliminar la restricción, en sintonía con los intendentes que sostienen su armado. El cristinismo condiciona su apoyo a la apertura de una mesa para discutir el calendario electoral y a avanzar con la cobertura de las cuatro vacantes de la Suprema Corte bonaerense. En la Gobernación consideran inaceptables esas condiciones.
La discusión no tiene, por ahora, una salida legislativa. Algunos intendentes evalúan recurrir a la Justicia, aunque en el MDF admiten que el antecedente de Tignanelli difícilmente pueda trasladarse de manera directa a los municipios.
En 2025, la Junta Electoral bonaerense habilitó su candidatura a diputado provincial pese a que había ocupado dos períodos, porque consideró que en uno de ellos, como suplente, no había llegado a cumplir dos años en la banca. En el caso de los intendentes, en cambio, la reforma de 2021 establece que la prohibición alcanza a quienes asumieron un segundo mandato, sin importar si lo ejercieron en forma total o parcial.
“No hay plan B si no sale la re-re de intendentes. Algunos plantean usar el argumento de Tignanelli, pero está difícil”, reconoció a este medio una fuente del kicillofismo.
La sucesión y la incógnita de las PASO
La interna también atraviesa la carrera por la Gobernación. Kicillof no puede buscar un tercer mandato y Magario está en la misma situación, por lo que el peronismo deberá definir un sucesor sin un candidato natural.
Dentro del MDF, el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, expresó su “deseo de conducir los destinos de esta provincia”. También se anotó el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini. En la lista aparecen, además, el exintendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi; el jefe comunal de La Plata, Julio Alak; Bianco y Espinoza.

El ministro Gabriel Katopodis se anotó en la carrera por la gobernación bonaerense.
La estrategia del gobernador es que el MDF llegue a una eventual primaria con un solo candidato, elegido según su intención de voto y su capacidad para reunir apoyos. La definición quedará para 2027, aunque Kicillof busca preservar la continuidad de su proyecto bonaerense y ungir a un dirigente que traccione votos incluso si finalmente compite por la Presidencia.
La Cámpora, en tanto, sostiene que si el gobernador termina siendo el candidato de la unidad, ese espacio deberá tener incidencia en la definición de su sucesor. Entre los nombres que circulan están Mayra Mendoza, actual diputada bonaerense e intendenta de Quilmes en uso de licencia, y Mariel Fernández, jefa comunal de Moreno y dirigente del Movimiento Evita.
La Liga de Intendentes, que busca mantener una posición equidistante entre ambos sectores, promueve perfiles como Federico Otermín, de Lomas de Zamora, y Federico Achával, de Pilar. Massa descartó competir por la Gobernación, aunque en el Frente Renovador mencionan a Juan Andreotti y Sebastián Galmarini.
Dos factores pueden alterar ese tablero: las reelecciones y el futuro de las PASO. El gobierno libertario busca eliminarlas o suspenderlas, mientras el peronismo bonaerense las considera una herramienta para ordenar sus candidaturas. Cerca de Kicillof advierten que una eventual suspensión nacional obligaría a evaluar alternativas, como una interna partidaria o un acuerdo de unidad. En el cristinismo, en cambio, dan por hecho que no habrá primarias en 2027 y consideran que el peronismo deberá resolver sus diferencias mediante consensos.
La definición también condicionará el calendario electoral. La legislación bonaerense vincula las primarias provinciales con las nacionales, lo que limita las opciones para volver a desdoblar los comicios. Mientras algunos intendentes creen que separar la elección bonaerense permitiría proteger la disputa provincial de la fragmentación nacional, otros consideran que una coincidencia electoral podría favorecer una candidatura presidencial de Kicillof.
Con la discusión por las reglas electorales todavía abierta y sin diálogo fluido entre sus principales referentes, el peronismo bonaerense llegará al 17 de octubre con la unidad como una asignatura pendiente y con la disputa por el poder de 2027 ya en marcha.

