El pasado 29 de agosto, camino de Xeraco, en la comarca de La Safor, la parte final de la temporada de Tadej Pogacar se torció. Mejor dicho, quedó cortada. Se acabó. Una caída a poco más de 30 km de la meta de la octava etapa de la Vuelta a España terminó con las ilusiones de ganar la única de las tres grandes carreras que le faltan (en el momento del abandono ya lucía el maillot rojo de líder -lo era desde el primer día-). Pero el esloveno no piensa rendirse y ha anunciado que su plan es volver en el 2027.
]]>



