La Policía de la Ciudad detuvo a Claudio Dellecarbonara, a Sebastián Carrizo (mencionado como Facundo Heredia) y, más tarde, a Néstor Segovia. Todas las líneas del subte y el Premetro están paralizadas y los metrodelegados amenazan con extender la protesta hasta que liberen a los detenidos.
Los miles de pasajeros que usan a diario la red de subterráneos se encontraron este martes por la mañana con una medida de fuerza sorpresiva: todas las líneas del subte (A, B, C, D, E y H) y el Premetro están paradas. El paro comenzó después de las detenciones de delegados gremiales en la estación Juan Manuel de Rosas, de la línea B.
La Policía de la Ciudad detuvo a dos delegados en sus puestos de trabajo: Claudio Dellecarbonara y Sebastián Carrizo. Desde el sector gremial, el diputado nacional Nicolás del Caño nombró a este último como Facundo Heredia. Más tarde, el delegado Néstor Segovia se presentó en la estación y también fue detenido.
Según las fuentes policiales, personal de la División Subtes detuvo a Carrizo y Dellecarbonara cuando realizaban una medida gremial en la estación cabecera, mediante la apertura de molinetes y puertas de emergencia. Los arrestos se hicieron a pedido de la UFLA Norte, a cargo de la fiscal Natalia Pla. Del Caño, en cambio, sostuvo que fueron ordenados a pedido de la fiscal Celsa Ramírez.
El procedimiento se originó cuando la Policía fue a detener a un trabajador que había liberado el ingreso de pasajeros en protesta por una sanción a un compañero. Dellecarbonara y Carrizo intervinieron para evitar esa aprehensión. Según la fiscal Pla, esa intervención motivó las detenciones. Un registro en video muestra a Dellecarbonara aferrado a su compañero. Tras algunos forcejeos, los agentes los derribaron, los esposaron y los trasladaron a una dependencia policial. El trabajador que levantó los molinetes se atrincheró en una oficina y todavía resiste en la cabecera.
La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) difundió un comunicado poco después de las 10:30. Allí explicó que el reclamo surgió «frente a una sanción abusiva aplicada a un compañero y ante la falta de diálogo con la empresa». «No habrá servicio del Subte hasta la inmediata liberación de los compañeros detenidos. Exigimos su libertad urgente y el cese de la represión», señala el texto. Desde el gremio cuestionan el accionar policial y sostienen que se vulnera el derecho constitucional a la protesta.
El Gobierno porteño atribuyó el arresto a que un trabajador abrió, a modo de protesta, una puerta de emergencia para que los usuarios pasaran sin pagar, en reclamo por la suspensión de otro empleado. Allegados a Emova, la concesionaria que opera los subtes, vinculan el conflicto con la interna gremial, ya que los delegados miden fuerzas de cara a las elecciones internas del mes próximo. Afirman que todo empezó por una situación menor: la sanción a un trabajador por no cumplir con su horario. Los metrodelegados amenazan con mantener las medidas de fuerza por varias horas.
El paro tomó por sorpresa a los pasajeros. Uno de ellos contó que en la línea B el tren se detuvo en la estación Carlos Gardel y que la maquinista explicó que habían detenido a dos trabajadores del subte. Otro usuario expresó su enojo por la protesta inesperada.
Se trata de una situación en desarrollo. Quienes usan el servicio para ir al trabajo deben buscar alternativas para moverse por la Ciudad. Se esperan novedades sobre la situación procesal de los delegados y sobre cuándo se normalizará el servicio.



