Esta semana en CABA se desarrollaron las elecciones estudiantiles a Centro y Consejo directivo en el terciario más importante del país, del 20 al 23 de octubre. En esta oportunidad se presentaron solo dos listas para Centro y tres para Consejo. La Lista 6 integrada por las agrupaciones del FITU que encabeza Myriam Bregman y la agrupación 29 de Mayo; y la Lista 90 compuesta por La Caravana referenciada con Patria Grande de Juan Grabois y La Cámpora que por primera vez se presenta a elecciones. La tercera Lista que solo participó en las elecciones de Consejo, es la Lista 10, Arquimedeanos, integrada por estudiantes afines a la gestión académica.
En Consejo la lista de izquierda se impuso por 967 votos sobre los 622 de la lista del peronismo y los 366 de la lista afín a la gestión. Este resultado expresa el avance de la izquierda, donde retrocedió el peronismo perdiendo un consejero.
En las elecciones de Centro, la Lista 6 retuvo nuevamente la conducción de un centro democrático, independiente y combativo. El peronismo que está vez sumó a La Cámpora para recuperarlo, se quedó con las ganas. Lo que estaba en juego eran dos modelos de centro: uno que pelea por la democratización de los espacios de decisiones, la participación estudiantil, la unidad con les docentes y otros sectores en lucha dentro del profesorado y en las calles; y otro modelo, atado de pies y manos a las decisiones del rectorado y a la conducción Celeste de UTE cuya política nunca es enfrentar los ataques sino “negociar” cada reforma, militando la resignación y el “no se puede”. Les estudiantes del Joaquín eligieron el camino de la organización y la lucha.
¿Qué expresa esta elección?
Si bien es la quinta elección consecutiva que la izquierda gana el centro, estas elecciones estuvieron atravesadas por nuevas discusiones, debates, ataques y un contexto donde los dos modelos también están en disputa en la realidad nacional, y por qué no decirlo, también en la internacional, en el debate sobre cómo enfrentar a la derecha.
El conflicto terciario escaló en estas últimas semanas donde el macrismo, se jugó a avanzar con el vaciamiento y cierre de carreras y terciarios. En el JVG esto tuvo expresión en el cierre de inscripción de dos carreras, Ciencias Jurídicas y Ciencias Políticas, que tuvo como respuesta una asamblea y un corte de calle coordinado con distintos terciarios atacados. El macrismo decidió reprimir el corte, como acostumbra a hacer con los jubilados y en los barrios populares con Tormenta Negra; y se llevó detenido a nuestro docente Rubén Posse. Sin embargo, lejos de amedrentarnos, la respuesta fue contundente: desde la Agrupación 9 de abril impulsamos la suspensión de clases en los profesorados donde dirigimos centros y convocamos rápidamente una asamblea de más de 200 estudiantes en la puerta del Joaquín con corte de calle, y donde se sumaron docentes y estudiantes de otros terciarios.
Ya en el primer día de elecciones, no hubo normalidad. En una acción de apertura de molinetes de los metrodelegados del subte, la polícia de Jorge Macri, se llevó detenidos a tres trabajadores de Agtsyp, entre ellos nuestro compañero Caludio Dellecarbonara. Esto tuvo como respuesta un paro total de todas las líneas de subte, mediatizando el conflicto y obligando a liberar a los trabajadores detenidos por el simple hecho de ejercer su derecho a huelga. Desde la 9 de abril, habíamos votado suspender las elecciones por dos horas en repudio a este atropello y poder sumarnos a las acciones de exigencia de libertad para los presos. Ese día en cada cursada por la que pasamos, les estudiantes del Joaquín se solidarizaron con los trabajadores y denunciaban que el responsable del paro era el propio gobierno de la ciudad, generando mucha simpatía y enojo con la represión que sufrimos cada vez que salimos a luchar.
Pero no fue sólo el clima porteño lo que atravesó esta elección. El pasado miércoles 15 de octubre, unos días antes de la votación, nos volvió a encontrar en las calles enfrentando el DNU 70/23 que sostiene al gobierno de Javier Milei y peleando por la aplicación del presupuesto universitario y la ley de emergencia en discapacidad. En esa oportunidad estuvimos desde el CEJVG , una vez más, resistiendo los gases y la represión de Bullrich, junto a los centros que coordinamos para la Marcha de la Bronca. Allí estuvieron presentes también los estudiantes universitarios, los jubilados de los miércoles, los trabajadores de GPS que enfrentan los despidos, los de FATE. Pero también estuvieron les estudiantes secundarios, que inspirados en la juventud que en Francia -y toda Europa- se rebela contra las guerras, el genocidio y la falta de perspectiva y futuro que les ofrece este sistema; defienden su derecho a rebelarse.
Todo este contexto no es ajeno a las preocupaciones de les estudiantes del Joaquín. Algo que el peronismo no entendió, decidiendo focalizar su campaña en ataques a la actual conducción del centro, a sus agrupaciones trotskistas y a su principal referenta Myriam Bregman. Esta campaña a derecha nada tuvo que envidiarle a la que ya vienen realizando los medios y representantes de la derecha nacional, incluído personajes nefastos como Cúneo. La Caravana se dedicó a despolitizar la elección, llegando a responsabilizar a la actual conducción del centro de los problemas de les estudiantes en vez de atacar al gobierno nacional y al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Por su parte, La Cámpora, afinó su macartismo y atacó directamente en sus materiales al “trotskismo” por las condiciones edilicias del profesorado.
Queda demostrado que el Joaquín no es una isla y que sus estudiantes apuestan a seguir construyendo centros combativos, democráticos e independientes de los gobiernos y rectorados, para defender su educación y su futuro. El compromiso y el desafío es poner esta renovada conducción al servicio de la organización estudiantil, hacer crecer su participación fomentando la autoorganización desde abajo, coordinando con otros sectores en lucha, para frenar todos los ataques en la perspectiva de una huelga general que derrote todo el plan de Milei, sus cómplices y el FMI. Nosotres también sentimos una gran inspiración en la juventud que en Europa se levanta por su educación, su vivienda, sus salarios, contra la precarización, mostrando su determinación a no abandonar las calles a pesar del miedo a la represión. Está es la perspectiva que queremos llevar a la Asamblea Inter-terciaria del próximo 6 de noviembre, y a la que invitamos a todes a sumarse.
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