Javier Milei volvió a explotar contra los periodistas durante su exposición en la cena organizada por la Fundación Faro, el sello de los hermanos Caputo para conseguir financiamiento político, y apeló a una supuesta frase de Adam Smith para pedir que los quemen en la hoguera. «Como decía Adam Smith, tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos y acá a los buenos les tiene que ir bien, los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta», dijo el Presidente.
Antes de su sentencia medieval, Milei nombró a algunos de los periodistas contra los que destiló su odio. «Los periodistas ensobrados, corruptos, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones como Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrígues, Natala Volosin, Luis Novaresio y todos los demás que utilizaron este tema, que me expliquen quién se hace cargo ahora de toda la basura que difundieron», reclamó.
La bronca de Milei se apoyaba en la cobertura periodística de la estafa de la cripto Libra, perpetrada con un tuit de su autoría que borró al instante provocando un rag pull financiero que provocó pérdidas cuantiosas en miles de usuarios que confiaron en su pronóstico. El agravio presidencial contra la prensa se apoyaba en el sobreseimiento que este viernes dictó el juez de la causa, Marcelo Martínez de Giorgi, aunque las querellas todavía pueden apelar en Casación e, incluso, llegar hasta la Corte Suprema de Justicia, como explicó LPO.
El desquicio de Milei desató algunos aplausos de compromiso pero en una de las mesas principales estaba sentada Patricia Bullrich, visiblemente incómoda. Mientras las cámaras que registraban el evento hacían un paneo para mostrar la celebración de los asistentes para otro extravagante discurso del Jefe de Estado, la jefa del bloque libertario en el Senado permaneció con un gesto serio, acaso de desaprobación para lo que escuchaba.
Bullrich lleva casi un año diferenciándose de la Casa Rosada, en una apuesta presidencial propia, tal como informó LPO. Sin ir más lejos, en la mañana previa al evento de la Fundación Faro la senadora posteó en sus redes un video de la banda Plan B, con una elocuente referencia política a su alistamiento para suceder a Milei si su imagen se sigue hundiendo.
La postura de Bullrich, por lo demás, es antagónica con los sistemáticos ataques de Milei a los periodistas. La ex ministra cultiva una relación aceitada con un sector del periodismo argentino y no se enreda en enojos públicos con las publicaciones críticas de sus acciones políticas.
Los periodistas ensobrados, corruptos, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones como Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrígues, Natala Volosin, Luis Novaresio y todos los demás que utilizaron este tema, que me expliquen quién se hace cargo ahora de toda la basura que difundieron.
Milei, por su parte, está convencido que la divulgación de la criptoestafa tuvo «fines golpistas». «Quiero preguntar: ¿ahora quién me compensa por un año, ocho meses y nueve días de mentiras, calumnias e injurias que buscaron manchar mi buen nombre y honor?», preguntó retóricamente antes de despacharse con insultos.
Pero no se detuvo ahí. «¡Los vamos a combatir con mayor audacia! ¡Vamos a sacar a la Argentina de este pozo y esto implica ir contra todo el status quo y lo voy a hacer!», anunció.
La apelación de Milei a Smith no es una traducción certera. El autor de «La riqueza de las naciones» no tipeó en su obra nada acerca de los «hijos de puta» pero sí escribió que «la piedad con el culpable es crueldad con el inocente», en su libro «La teoría de los sentimientos morales», un texto donde pondera la necesidad de la justicia y la imparcialidad contra quienes cometan una falta o delito.



