Al menos 100 personas han sido detenidas, el 25% de los cuales son menores de edad, tras los los graves disturbios causados por cientos de jóvenes en la tarde de este sábado en el centro de Barcelona, según han anunciado en una comparecencia la consellera de Interior de la Generalitat, Nuria Parlon, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Más de 600 jóvenes han participado en los altercados, durante los cuales han vandalizado mobiliario urbano y saqueado 14 establecimientos comerciales. “No permitiremos que quede impune”, ha asegurado Collboni. “Perseguiremos a los responsables mayores de edad y también a los tutores legales de los menores”, ha insistido el alcalde. Tanto la Generalitat como el Ajuntament de Barcelona han avanzado que se personarán como acusación particular contra los detenidos.
Hasta 30 dotaciones de la Brimo (más de 210 agentes y una veintena de Fura (Grupo de Delincuencia Urbana) han formado parte del operativo para contener los disturbios. Los han auxiliado los cuerpos de Bombers, que han apagado al menos 33 pequeños fuegos causados por los vándalos. Collboni ha agradecido su trabajo a los agentes de seguridad y también a los servicios de información, que ya hace un par de día que advertían de la posibilidad de una concentración violenta este sábado en Barcelona. De hecho, esta mañana se habían tomado algunas medidas preventivas, como la retirada de escombros y contenedores de algunas calles del centro de la ciudad.
No quedará impune. Perseguiremos a los responsables mayores de edad y a los tutores legales de los menores
Jaume Collboni
Alcalde de Barcelona

Los alborotadores se han reunido sobre las 17 horas alrededor de la Plaça Catalunya tras una convocatoria “contra el sistema” desconocida por las autoridades y organizada a través de las redes sociales, que ha derivado horas más tarde en destrozos del mobiliario urbano, lanzamientos de objetos contra la policía y saqueos en tiendas.
Varios de los comercios de la zona, incluido el Corte Inglés, han cerrado sus puertas para evitar desperfectos en los escaparates, después de que algunos de los concentrados lanzaran piedras contra varias marquesinas de autobús, incendiaran papeleras y contenedores y lanzaran petardos y bengalas contra la policía. Cientos de personas que estaban de compras por la zona han quedado atrapadas en el interior de las tiendas.
Poco antes de las 19 horas, algunos de los concentrados han provocado incendios y han tirado al suelo algunas de las motos y bicicletas aparcadas alrededor de la plaza, con las que han montado pequeñas barricadas. Mientras, los furgones de los Mossos se movían en círculos alrededor de la plaza y antidisturbios a pie ahuyentaban a los activistas. Al menos dos marquesinas de autobús han sido destruidas por jóvenes armados con palos y piedras, y varias decenas de ellos han intentado acceder a comercios con la intención de saquearlos, a imagen y semejanza de los disturbios que se produjeron en París y otras ciudades francesas la semana pasada. Cabe recordar que en el círculo central de la plaza varias decenas de personas siguen participando en una acampada por la vivienda desde principios de octubre. Los acampados no han tomado parte en esta protesta violenta.
“Efecto espejo” de las protestas de Francia
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha admitido que es probable que la concentración convocada esta tarde en Barcelona tenga cierto “mimetismo” con las que se han producido en Francia en las últimas semanas. “Puede que haya un efecto espejo”, ha dicho Collboni. La conselera de Interior de la Generalitat, por su parte, ha destacado que los concentrados no se han reunido bajo ningún lema ni en defensa de ningún derecho legítimo, sino que su objetivo era simplemente “vandalizar” la ciudad de Barcelona.
La manifestación, convocada a las 17 horas, ha comenzado con un grupo de jóvenes que llevaba una pancarta (prácticamente la única que se ha visto en toda la tarde) donde se leía ‘Contra el sistema, instis en lluita’ (Contra el sistema. Institutos en lucha). Tras los primeros incidentes, hacia las 18.30 horas, los Mossos han cargado y los manifestantes, la mayoría de los cuales eran muy jóvenes, incluso menores de edad, e iban encapuchados y vestidos de negro, han huido hacia las calles adyacentes a la Plaça Catalunya.
Son adolescentes, algunos menores de 14 años, y también muchas chicas (…) hay unos cuantos tipos de más edad que coordinan los saqueos
“Son adolescentes, algunos menores de 14 años, y también muchas chicas, se mueven en grupos de unos 10”, describe el periodista de La Vanguardia Luis Benvenuty, presente en la zona. “La mayoría parecen despistados, pero hay unos cuantos tipos de más edad que coordinan los saqueos (…) los chicos luego buscan bolsas en las papeleras para guardarse las zapatillas y otros artículos que roban. También hay gente que protege negocios, armados con bates de béisbol”, comenta nuestro compañero. La mayor parte de los saqueadores no se enfrentan a la policía, sino que salen huyendo cuando llegan los antidisturbios.

Sobre las 19 horas, Mossos y Guàrdia Urbana han cortado el acceso al centro de la ciudad, en el perímetro entre entre Plaça Universitat y Plaça Urquinaona. Las estaciones de metro de la zona no han sido cerradas, pero se ha restringido durante horas la entrada y salida de usuarios, ya que los grupos de alborotadores se dispersaban por varias calles del centro de la ciudad, causando destrozos en el mobiliario a su paso. Muchas personas que paseaban por la zona se han visto sorprendidas por los incidentes, y los agentes de seguridad han pedido a turistas y ciudadanos que se alejaran de la zona. Un helicóptero sobrevolaba Plaça Catalunya desde las 20 horas y los Mossos han recomendado no acercarse por la zona.
La concentración, que no estaba autorizada, se ha convocado de manera espontánea a través de internet para protestar por el encarecimiento de la vivienda y exigir mejores condiciones de vida. Claramente inspirada en las protestas de París, la manifestación se ha convocado Bajo el lema ‘Instituts Indignats’, traducción del movimiento ‘Lyceés Indignés’ que está detrás de las movilizaciones estudiantiles de las últimas semanas en el país vecino. Testigos presenciales de los incidentes han asegurado a La Vanguardia que algunos de los jóvenes violentos se comunicaban entre ellos en francés, y muchos otros han llegado a Barcelona desde poblaciones del área metropolitana para participar en las protestas.

Salvador Illa condena los disturbios
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha afirmado que la violencia “no tiene cabida en Catalunya” y ha defendido que “no hay ninguna causa” que la justifique, en relación a los disturbios en el centro de Barcelona. En un mensaje en las redes sociales, admite que protestar es un derecho democrático, pero añade que “agredir, intimidar o causar destrozos no lo es”. En este sentido, ha dicho que quien protesta ejerce un derecho, pero que quien agrede o destroza, “lo vulnera”. “Y esto merece una condena rotunda. Nos aseguraremos que quien lo haga, lo pague”, ha manifestado. El presidente ha agradecido a los Mossos d’Esquadra el trabajo para proteger a la ciudadanía y el comercio.

Periodista de la sección de Sociedad y del canal VIVO. Especializado en nuevas tecnologías y redes sociales



