
Un autobús atestado de pasajeros que volvían de pasar el día en el parque natural del Montseny se ha salido de la carretera y ha caído por un escarpado barranco por causas que aún se desconocen este domingo, cuando faltaban 17 minutos para las cinco de la tarde.
Un total de 83 personas habían sido rescatadas hasta el momento, aunque los servicios de emergencia no descartan que algún viajero haya podido salir disparado fuera del vehículo o incluso que se encuentre alguna víctima mortal debajo del autobús accidentado. Siete de los heridos estaban graves y han sido trasladados a hospitales, otros 18 tienen consideración de heridos menos grave y los 58 restantes, leves.
La mayoría de estos últimos han salido del autobús por su propio pie y han subid por el talud hasta la vía en la que se produjo el accidente, la BV-5114, la principal carretera que atraviesa el Montseny. Los que tenían peor pronóstico, en cambio, han tenido que ser evacuados en los dos helicópteros medicalizados del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) que se han sumado a los dos helicópteros del grupo de actuaciones especiales de montaña de los bomberos para dar apoyo a la treintena de dotaciones terrestres que se han desplazado hasta el lugar del accidente.
El autobús ha caído 20 metros por un talud del término municipal de Fogars de Montclús lleno de árboles y rocas, “un lugar de difícil acceso y que mantiene el autobús en una situación muy inestable”, según el responsable del operativo de los Bombers, Santi Lleonart. De hecho, uno de los primeros objetivos ha sido apuntalar el autobús para hacer la evacuación con seguridad.
Aun así, la consellera de Salut, Olga Pané, ha comparecido cuatro horas después del accidente y ha asegurado que “por lo escarpado del terreno, cuesta saber si hay algún pasajero fuera del autocar”. Los drones y los perros de rastreo peinan la zona de 30 metros alrededor del autobús, aunque no será hasta esta mañana, con luz natural, cuando se dará por definitivo que no hay más heridos o incluso fallecidos.
El autobús accidentado era de la línea 573 del Bus Parc del Montseny, un servicio operado por la compañía Sagalés y que actúa como lanzadera entre la estación de tren de Sant Celoni y Santa Fe del Montseny, haciendo parada en el centro de interpretación del parque. Forma parte de una concesión de la Generalitat que funciona los fines de semana y días festivos, con la que se trata de incentivar el uso del transporte público en detrimento del vehículo privado para acceder a uno de los paisajes más populares en otoño, cuando se ve desbordado por la gran cantidad de coches que quieren acceder.

El tipo de vehículo tenía capacidad para 65 pasajeros sentados, pero el recuento preliminar eleva la cifra a 83 heridos. Como es habitual en los días con más demanda en este servicio, había gente que iba de pie en el pasillo al subir y encontrarse todos los asientos ocupados. Es una cuestión que la Generalitat permite en trayectos de menos de 50 kilómetros pese a que muchos pasajeros se sienten inseguros al hacer viajes en esas condiciones por la autopista a gran velocidad o en trazados con muchas curvas como el del accidente.
Lo único por ahora es que ningún otro vehículo se ha visto implicado en el accidente. Los motivos por los que el autobús ha acabado cayendo montaña abajo son todavía una incógnita.
Los heridos leves han sido atendidos en la misma carretera, donde también se han agrupado las numerosas familias con niños que había a bordo. Horas después del accidente, ya bien entrada la noche, han sido trasladados a un centro de acogida habilitado en Sant Celoni, donde se les ha mantenido la atención sanitaria a los que lo necesitaban y se les ofrecía también apoyo psicológico.
También han tenido que pasar más de cinco horas hasta que se ha podido gestionar la movilidad de más de medio centenar de personas que iban en sus vehículos y que habían quedado atrapados por el corte de la carretera para dar prioridad a la atención del accidente.

Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l’Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local



