Sábado 24 de octubre, anochece en La Plata y el Pasaje Dardo Rocha cobija la última fecha de los conciertos que organiza la Sociedad de Encuentros Corales. Allí está el coro del Club Estudiantes de La Plata, formado este año. Menos de cuarenta y ocho horas habían transcurrido desde que “las manos” del arquero Fernando Muslera despertaron una profunda esperanza en el pueblo Pincha, y ahí están otras manos dando la nota feliz. El director coral Andrés Bugallo dando pie a una joya musical, el “Himno de Estudiantes”, creado en 1968, coincidente con la primera Copa Libertadores de América que lograra la institución. Aquella pieza que se hizo disco (long play) con la voz del cantor de tangos Jorge Sobral, y la letra de Jorge Calandra, ambos hinchas.
«No te declares jamás vencido,
aunque mil veces en la lucha caigas,
que caer no es ceder si has conseguido,
levantarse de nuevo en otras tantas,
¡¡ADELANTE ESTUDIANTES ADELANTE!!»

Y Bugallo también es re-pincha. Nacido en el seno de una familia que lo convirtió en socio al minuto, feliz por su propio recorrido internacional en coros y orquestas, pero que desde marzo último tiene un condimento más que especial. Además, en la actualidad también es director de otros coros: el Coro Juvenil de la Municipalidad de La Plata, el Coro Polifónico de la Catedral de La Plata, el Coro Municipal de Ensenada, el Coro de la Universidad Nacional de Lanús y el Coro Agua Clara de la ciudad de Azul.
Y el Pasaje quedó en medio de un momento especial, cuando el grupo lo interpretó cuando incluso no estaba en los planes ni lo esperaba el grupo en su intimidad. “Al tener hecho el arreglo para orquestas, y con la alegría del equipo clasificando para la final de la Copa, mas todo lo encendida que estaba la gente, dije ‘vamos a hacerlo’. Y gustó muchísimo”.
Según lo comentado por quienes estuvieron en el lugar, el himno se disfrutó entre quienes simpatizan con otros colores. “Sí, lo hicimos en un concierto que no era institucional. A la gente le expliqué que era un trabajo añoso, grabado en los años sesenta, que solía escucharse en el antiguo estadio y también en el actual UNO fue escuchado en algunas ocasiones. Simplemente lo estamos rescatando por los valores que transmite.

En la letra habla de horizontes sonos de clarines y muchedumbres de pañuelos blancos, que marca un poco otras costumbres de nuestra hinchada”, contó Andrés a este medio.
La charla con VIVE transita por un carril comparativo interesante, mezclando el deporte más popular y el séptimo arte. “Como toda actividad en equipo, también lo es un coro y orquesta, y este Coro de Estudiantes tiene un pensamiento ligado a nuestros valores, te hablo del famoso ‘más nosotros y menos yo’; y a esta frase, no hay nada que la represente mejor que un coro”. Y amplió: “Así como los jugadores se preparan para dar lo mejor de sí y en distintas funciones, nosotros estudiamos, nos preparamos en los ensayos, siendo bastante similar en ese aspecto. Somos un equipo que sale a dar lo mejor y al estar formado por todos socios del club, también el coro siente la camiseta”.
En cuanto a las cuestiones técnicas, señaló: “En el rescate del himno quise mantener el espíritu original. Lo que hice fue armar un arreglo orquestal que puede sonar como el original pero enriqueciendo todas las sonoridades, respetando el estilo de marcha”.

Bugallo tuvo una influencia musical desde sus primeros días de vida. El día que cumplió un año, dos tíos inauguraron el grupo Opus Cuatro donde él llegará a participar. Y la esencia del hincha viene de la cuna. Su nacimiento fue en agosto de 1967, un par de semanas después del triunfo en el Gasómetro, ante Racing, que marcó el primer título oficial del León en un torneo regular de AFA.
Sus abuelos llegaron a ser vitalicios. El materno lo hizo socio al minuto, y el paterno lo llevó muchas veces a la fiesta dominguera de la cancha.
El coro pasó a ser el más numeroso de la ciudad. Ya se han presentado en el Polideportivo de Gimnasia, donde recibieron un excelente trato. “Hace a la convivencia como humanos, ambos grupos amamos lo mismo, la música y el deporte, compartiendo pasiones cada uno a su manera, porque del otro lado estarán de acuerdo de elegir estar en la vereda que les tocó. “Respeto el rival, el trabajo y el funcionar como una familia, todas cosas que aprendí también en Estudiantes donde fui jugador de fútbol amateur en mi infancia”, remató Andrés.

Por otro lado, se informó que sigue abierta la inscripción del Coro de Estudiantes, solamente para asociados. “La forma de ayudar a este club es haciéndose socio, formando así parte de esta familia”. El lugar de ensayos es la Sede Social del Club Estudiantes de Av. 53 entre 7 y 8, La Plata, los martes de 17 a 19.
El director de orquesta es mucho más que un hombre que mueve las manos y no es casual que se le llame normalmente «maestro». Esa calidad que en lo suyo tiene Muslera, también se aprecia al ver en acción a Bugallo y sus alumnos.



