Equipos de rescate trabajaron en el lugar del accidente.
Imagen: Carlos Rosillo
Imagen: Reuters/Violeta Santos Moura
Poco más de 24 horas después del choque de trenes registrado en España a la altura de la ciudad española de Urda, en Toledo, las autoridades publicaron un primer informe sobre las circunstancias en las que se produjo la colisión en la que murieron al menos 70 personas.
Según la Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil (AITAT), el tren de alta velocidad de Renfe (AVE) se movilizó a una velocidad de entre 160 y 200 km/h e impactó de lleno contra la formación de Iryo que estaba detenida en la vía.
Personal de la AITAT participó este jueves en el retiro de los registros embarcados de los trenes (las cajas negras), que quedaron bajo custodia de la Guardia Civil. También estuvieron presentes representantes de la policía judicial y las empresas ferroviarias implicadas.
En el informe de la entidad se estima que la colisión provocó que el coche de cabeza del tren Ave (el 8 según la numeración del tren) quedara empotrado en el coche de cola del Iryo (el 1), por lo que ambos acabaron volcados y girados al pie del terraplén de la vía.
Medios de España como La Vanguardia y El Mundo reportaron durante la jornada cómo quedó la formación del AVE: los seis últimos coches (según el sentido de la marcha, 1 a 6 según la numeración del tren) quedaron descarrilados sobre la plataforma y el número 7 cayó por el terraplén de la vía.
Además, el coche 3 (antepenúltimo según el sentido de la marcha) quedó atravesado por un fragmento de carril de vía deformado a consecuencia del choque.

Las primeras informaciones apuntan a varios heridos y al menos 64 muertos tras la colisión de los dos trenes. Por el momento, se desconocen las causas del choque.
Respecto al tren Iryo, se confirmó que descarrilaron todos sus coches salvo los dos primeros (números 7 y 8), que cayeron por el terraplén, además del coche de cola (número 1), el penúltimo y el antepenúltimo (números 2 y 3).
La AITAT recopiló información sobre la situación degradada producida a partir de la avería del sistema LZB iniciada a las 8:31 horas, cuando los trenes pasaron a circular al amparo del Bloqueo de Señalización Lateral (BSL), lo que produjo que para gestionar situación el Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif y los maquinistas tuvieran que intercambiar información.
El informe establece la cadena de averías, instrucciones y acciones eventualmente habrían conducido a la colisión, sin que hubiesen actuado las barreras mitigadoras necesarias.
La AITAT aseguró que está en fase de relección de información in situ y recopilación de documentación y datos de los distintos registros y que en las siguientes etapas de la investigación se realizarán otras actuaciones, como entrevistas, inspecciones sobre otras instalaciones o material rodante y la revisión del mantenimiento de las instalaciones.
Todavía falta analizar los registros de las cajas negras de los trenes, «con especial atención al estado de los trenes implicados y sus elementos de seguridad», señalaron las autoridades.


