La noche de Halloween tuvo una importante celebración en Tandil, donde muchísimos chicos salieron a recorrer las calles de la ciudad disfrazados, sumándose a una costumbre que cada año gana más adeptos en Argentina.
Con trajes de brujas, monstruos, personajes de películas y todo tipo de disfraces, los niños recorrieron distintos barrios en busca de golosinas. Para recibirlos, numerosos comercios y viviendas se prepararon con caramelos y otras dulzuras, mientras que muchas casas y locales se decoraron especialmente para la ocasión.
Calabazas, telarañas, fantasmas y otros motivos típicos de esta celebración le dieron un color especial a distintos sectores de Tandil, en una noche que volvió a mostrar cómo Halloween se instala cada vez más en las costumbres argentinas y suma participantes año tras año.
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