El drama familiar escrito y dirigido por Augusto Pinzone Popoviez se estrena el sábado 7 de noviembre y tendrá funciones todos los sábados del mes.
¿Qué pasa cuando en una familia nadie dice lo que siente… hasta que ya no se puede callar más? Esa es la pregunta que atraviesa Indicios de un desahogo, una historia dramática familiar contemporánea que llega a la cartelera porteña. El estreno será el sábado 7 de noviembre a las 22 en Pasillo al Fondo.
Una casa, cinco personas y un conflicto a punto de explotar

La obra transcurre en un único espacio —el living de una casa en la zona sur del Gran Buenos Aires— y retrata a una familia de clase media con un estilo hiperrealista. En el centro de la trama conviven tensiones latentes que sacuden al matrimonio: la sombra de una separación provocada por un amante que jamás aparece en escena y un secreto familiar guardado durante años que termina involucrando a todos.
“Para mí, un desahogo es una descarga de energía, una expulsión del conflicto que uno tiene, sobre todo en los personajes impulsivos”, explica el director, quien reconoce que la historia nació a partir de vivencias e inquietudes personales.
Entre el fantasma del 2000 y el espejo del presente
La historia está ambientada a comienzos de los años 2000, en plena crisis en Argentina, con el eco del corralito, la inestabilidad bancaria y la recesión como telón de fondo cotidiano. Ese clima de ahogo socioeconómico —donde la falta de certezas, la bronca contenida y la frustración cruzan la puerta de entrada— funciona como el catalizador perfecto para que el conflicto interno explote.
Esta atmósfera del pasado dialoga de manera inmediata con la coyuntura actual del país: muestra cómo la crisis se mete de lleno en los vínculos afectivos, acelerando la intolerancia, la angustia y el impulso de salir disparado cuando ya no se puede sostener la apariencia de normalidad.

Primero las señales, después el estallido
El título condensa la forma en que avanza la obra, paso a paso: “Los indicios son las líneas que la historia va trazando: los personajes van mostrando sus inquietudes poco a poco. El desahogo llega cuando el conflicto finalmente estalla y alguien se va enardecido. Las dos cosas van estrictamente de la mano”, detalla el director.
Lo que el público va a presenciar es un drama cercano, con tensión constante y bronca acumulada, donde energías altas y bajas chocan de frente a medida que la verdad intenta salir a la luz.
¿Cómo se compone esta familia?
- Raúl (Alejandro De Fina): el padre. Contador de un banco. Es frío, calculador, materialista y cerrado a sus sentimientos —golpeado por la incertidumbre laboral de la época—, aunque muestra un costado más afectuoso únicamente al hacer de compinche con su hijo.
- Mónica (Iris Mabel Paiva): la madre. Ama de casa, apasionada y sentimental. Irradia mucha energía afectiva y busca conectar con sus placeres, pero en la casa la invaden la angustia, la soledad y el vacío.
- Darío (Eduardo Mizhari): el hijo del medio y el favorito. Trabaja en el rubro agropecuario. Es impulsivo, inestable, rebelde y testarudo; atravesado por la astrología y por las presiones económicas, mantiene un vínculo visceral y cercano con sus padres.
- Gisell (Antonela Cabezas): la hija mayor. Estudiante de Medicina. Ansiosa y con baja autoestima, siente con frecuencia que la marginan de los asuntos familiares importantes y que siempre es la última en enterarse de todo.
- Josefa (Maia Livachoff): la hija menor. Estudiante de Filosofía y Letras. Es soñadora, madura e ingenua a la vez; desorientada por el contexto, atraviesa una profunda búsqueda por descubrir una identidad propia.
Un actor detrás de la dramaturgia
Pinzone Popoviez cuenta con un recorrido como actor formado principalmente en las escuelas de teatro ETBA y La Odisea, además de su labor frente a cámara y su participación como intérprete en diversas obras. Indicios de un desahogo representa su debut oficial como autor y director general.

Pasillo al Fondo, una sala independiente en Boedo
Si la obra transcurre entera en el living de una casa, el lugar elegido para contarla acompaña esa misma cercanía: Indicios de un desahogo sube a escena en Pasillo al Fondo Teatro, una sala de teatro independiente que se define como un espacio de pertenencia, creación y resistencia, asociada a ARTEI, la Asociación Argentina del Teatro Independiente. Ubicada en Boedo, en el límite con Caballito y Almagro, se presenta como una sala de carácter intimista, inclusiva y con sus puertas abiertas a toda la comunidad, donde el público queda a pocos pasos del escenario, casi como un integrante más de esa familia a punto de estallar. Un dato importante: la sala recomienda llegar unos minutos antes, ya que una vez comenzada la función no se permite el ingreso.
PASILLO AL FONDO TEATRO en Alternativa Teatral +2



Además de la dramaturgia y la dirección, Pinzone Popoviez está a cargo del diseño escenográfico. El equipo artístico y técnico se completa con:
- Diseño de vestuario: Iris Mabel Paiva
- Diseño de iluminación: Martín Luna
- Fotografía: Camila Martinez Nassif
Todo lo que tenés que saber para ir
- Estreno: sábado 7 de noviembre, 22 h
- Funciones: sábados a las 22 h (del 7 al 28 de noviembre)
- Lugar: Pasillo al Fondo Teatro, Muñiz 1288, CABA
- Duración: 90 minutos
- Clasificación: recomendada para adultos
- Entradas: disponibles a través de Alternativa Teatral



