El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) es una fuente de consulta para quienes desean saber cómo estará el clima durante los próximos días. Con la esperanza de que cese el mal tiempo y que desaparezcan las nubes del firmamento, las personas revisan si lloverá para poder planificar su rutina.
Lo cierto es que durante la madrugada de este lunes las lluvias reaparecieron y encendieron las alarmas. Según el pronóstico extendido del SMN, habrá tormentas aisladas durante la tarde del día martes y viernes. Luego, el resto de las jornadas alternarán entre un cielo completamente despejado y nublado, pero sin la presencia de precipitaciones.
Con una escasa probabilidad de 10% sobre la caída de agua en Buenos Aires, los restantes días tendrán una temperatura que rondarán los 24°, en un claro gesto del inicio -tardío- de la primavera.
Así estará el tiempo el resto de la primera semana de noviembre
Si bien se esperan lluvias intermitentes durante el martes y viernes, el cielo permanecerá nublado gran parte de las jornadas. En tanto, la máxima alcanzará los 25° y las mínimas estarán por arriba de 14°.
| Día | Temperatura | Pronóstico |
|---|---|---|
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Martes 3 noviembre |
16 min – 22 max |
Nublado. Probabilidad de lluvias |
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Miércoles 4 de noviembre |
14 min – 24 max |
Mayormente nublado |
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Jueves 5 de noviembre |
14 min – 25 max |
Algo nublado |
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Viernes 6 de noviembre |
16 min – 25 max |
Algo nublado. Probabilidad de lluvias |
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Sábado7 de noviembre |
13 min – 23 max |
Parcialmente nublado |
Qué es el fenómeno de El Niño
El Niño, fenómeno climático que calienta las aguas del Pacífico ecuatorial y altera el clima global, muestra un fortalecimiento. Expertos anticiparon en 2026 que el proceso lleva a un “Super Niño” de máxima intensidad, lo que amenaza al Litoral argentino con lluvias abundantes, olas de calor y tormentas severas entre octubre y febrero próximos.

Su nombre, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), proviene de marineros y pescadores que notaron la corriente cálida y la baja de capturas cerca de Navidad, en alusión al niño Jesús. El fenómeno ocurre por el debilitamiento de los vientos alisios del este; su contraparte, La Niña, se da por el enfriamiento de aguas y vientos intensificados. Ambos se alternan cada dos a siete años, con etapas neutras de temperaturas normales.



