Donald Trump ha elegido para el último discurso de su campaña un lugar simbólico de su medio mandato: el estanque reflectante de Washington, que permanece cerrado desde que ordenó pintarlo de azul en verano y terminó por desprenderse el revestimiento, tiñéndose de verde por la proliferación de algas. El mandatario ha hablado desde este lugar ante poco más de una veintena de personas y se ha dirigido luego a la Casa Blanca, desde donde participará por la tarde en otros seis mítines de manera telemática.
]]>



