Las autoridades de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, encabezadas por el rector Martín Kaufmann, la vicerrectora Diana Wechsler y el rector emérito Aníbal Jozami, recibieron en el MUNTREF sede Hotel de Inmigrantes al empresario de medios Daniel Hadad. La recorrida se vio reflejada en los medios institucionales de la universidad. Fue una curiosa visita del empresario fundador de Infobae y Radio 10 por su timing tan oportuno: justo en pleno maratón mediático de Hadad para empujar la balanza por una candidatura presidencial a su favor en 2027.
Varias preguntas surgen de esta visita, que sólo el alma más inocente podría no analizar como una actividad de “precampaña”. ¿Las autoridades están usando la universidad para tejer relaciones políticas? En este caso, la pregunta es aún peor: ¿están usando la universidad para lavarle la cara a un empresario nefasto, artífice del entramado mediático del menemismo, de la xenofobia organizada contra los inmigrantes, de los títulos para deslegitimar el reclamo de los estudiantes y docentes que se enfrentaron al ajuste del macrismo?
En pleno ajuste profundo en nombre del intocable y sagrado “equilibrio fiscal”, ¿las autoridades apuestan por escaparle a la grieta e ir por el mayor impulsor del “mileísmo sin Milei”? Analizar esto requiere un repaso por la figura del periodista mediático bajo el menemismo devenido en empresario y su actual recorrido hacia el 2027.
¿Quién es Daniel Hadad? ¿Periodista u operador?
En principio se puede decir que fue un periodista televisivo y mediático y luego fundador de Infobae, Radio 10 y C5N. Pero Hadad es mucho más que la biografía de un periodista que llegó a ser un “empresario innovador”, es la expresión de toda una época: los noventa. Es la figura perfecta de ese menemismo neoliberal que reordenó el poder y la riqueza del país, que favoreció el surgimiento de estos poderosos personajes, el periodista que pasa de asalariado a ordenador público del blindaje mediático del gobierno. El entramado mafioso entre medios de comunicación, política, servicios de inteligencia y el poder judicial se ordenó entre la dictadura y esos tumultuosos años 90. Hadad contó con el beneficio de unos decretos menemistas para lanzarse como empresario, y luego con la fortuna de la pauta oficial que permitía un canal oficial a los Kirchner en C5N.
Bernardo Neustadt fue el principal innovador del “periodismo 100% oficialista”, práctica que Hadad supo profundizar al diversificar entre Infobae y C5N, con la posibilidad de zigzaguear entre oficialismo y oposición según qué pague más retorno.
Pero la figura de Hadad no fue la del comentarista aplaudidor de un gobierno, como hoy vemos a Jony Viale o antes en Brancatelli. Se trata del difusor de toda una época, de un clima neoliberal. Lanata lo incluyó como “miembro del grupo de tareas que tuvieron a su cargo el trabajo sucio dentro de los medios”, como uno de “los Astiz del menemismo”. Ya con la economía en crisis durante el gobierno de De la Rúa, en 2000, salió la ofensiva tapa de la revista La Primera de la Semana, una muestra de cómo operaba su línea editorial frente al golpe económico para las mayorías. Sobre su autoría, como bien relata la reciente y recomendada nota de Facundo Lo Duca en Revista Cítrica, “Hadad ordenó borrarle un diente al pibe de la tapa”.
“La invasión silenciosa”: ante el desempleo masivo de los 90, la dirección editorial de Hadad supo ofrecer una respuesta: no tienen trabajo porque se lo quitan los inmigrantes invasores. La revista hablaba de “sucios”, “delincuentes” que les quitaban el Bajo Flores a los argentinos. La revista era una declaración de guerra contra los migrantes, los precarios y hasta las prostitutas. Los problemas del país se enfocaban en ellos, y no en el saqueo fenomenal de bancos, fondos de inversión y los intereses yankees con el Banco Mundial y el FMI.
Cabe pensar la ironía de que las autoridades reciban a Hadad en la sede del Hotel de Inmigrantes y que luego haya reels del xenófobo empresario hablando con orgullo de la inmigración como parte de sus raíces. También es irónico que en el ingreso a la universidad como en algunas comisiones de las materias comunes veamos críticamente esa tapa como un ejemplo del racismo estructural, será por ese pensamiento crítico que sectores jerárquicos de la universidad presionan por eliminar las materias comunes.
El Hadad del presente: “Yo hablo con todo el mundo”
Cuando en el programa “Toma y Daca” en Futurock le preguntaron por esa tapa se desligó mintiendo descaradamente, “mi filosofía no tiene nada que ver con eso” y negó haber sido parte de las decisiones de la revista. Algo muy difícil de sostener cuando la carta pública de Hadad al presidente iniciaba “Señor presidente: Buenos Aires (aunque decirlo no sea políticamente correcto) sufre una suerte de invasión”. Radio 10 bajo su control también titulaba “Último momento, malestar en la zona de Floresta. bolivianos realizan sus necesidades fisiológicas en las terrazas”. Si bien como parte de su exposición mediática en los últimos meses por la carrera electoral se ve obligado a ocultar su racismo, es coherente con su defensa de la Argentina de Roca, que convirtió “un desierto en un gran país”.
Su carrera zigzagueante es lo que le permite hoy presentarse impunemente como un liberal con diálogo progresista, “multicultural”, y hasta opositor a Milei pese a su trayectoria y sus vínculos históricos sin grandes cuestionamientos públicos.
Hay muchas declaraciones y acciones para encontrarle forma a un perfil como el de Hadad. Como CEO de Infobae, se lo puede considerar como pieza clave para los jefes políticos de Milei, al ser el canal de comunicación preferencial de La Embajada (Yanki) y la AmCham (Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina), como el difusor de fake news a pedido, como el portal del combate a la protesta, a los estudiantes, a los piqueteros, las organizaciones sociales. El rol de ese portal en la difusión de transcripciones de audios producto del espionaje ilegal al hermano y familiares de Santiago Maldonado dejó expuesta la relación del medio con servicios de inteligencia y el poder judicial. El rol de Infobae en intentar empujar la balanza hacia un lado o hacia el otro es indiscutible, sobre todo porque no es un medio que se caracterice por cuidar las formas.
Recientemente, en sus paseos mediáticos para posicionarse en la carrera electoral, empatizó con la presidenta peruana Keiko Fujimori por su paso por la cárcel, como si sus lazos criminales fueran en realidad producto de una persecución política vinculada a su padre. También destacó el papel de Sandra Pettovello: “es una buena ministra”, en relación con los recortes y la persecución a organizaciones sociales. Le tiró flores a Bukele, festejó el fin de los piquetes y, por supuesto, reivindicó el alineamiento del Gobierno con Estados Unidos, también en Futurock.
Pero como siempre la mejor forma de entender a este personaje es a partir de una imagen.
Sin Hadad, una selfie unió a Juan Cabandié, Sergio Berni, Cristian Ritondo, Juan Manuel Abal Medina, Sergio Massa y Guillermo Montenegro (ex intendente de Mar del Plata conocido por hacer un show del desalojo y el maltrato a la gente en situación de calle) en el homenaje que realizaron en la Universidad Nacional de La Matanza. Una fiesta de la casta.
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Casualmente (muy oportuno siempre), en el maratón a una posible candidatura, el empresario recibió un honoris causa de la universidad pública. Lo más clarificador para entender su perfil fueron sus asistentes. Estuvieron presentes el vicario general del Opus Dei Juan Llavallol, sionistas como el ex presidente de la DAIA Ariel Cohen Sabban, Nicolás Pino presidente de la Sociedad Rural Argentina, la impulsora de la ley de falsas denuncias Carolina Losada, el cuestionado juez de la Corte Suprema Lorenzetti, los polémicos jueces Ariel Lijo y Julián Ercolini, el dirigente radical y vicerrector de la UBA Emiliano Yacobitti, Martín Lousteau, el apañado de Cristina Kirchner el senador Sergio Uñac, el hombre de la SIDE y del PRO Diego Kravetz, el polémico “Tata” Yofre vocero oficial del mileísmo en su propaganda de apología al terrorismo de Estado, el sindicalista peronista de Suterh Víctor Santa María, entre otros tantos personajes de la opaca casta nacional. Dime con quién andas y te diré quién eres.
Presupuesto para hoy, ¿hambre para mañana?
En sus últimas declaraciones Daniel Hadad indicó que si hay PASO quiere jugar en las presidenciales, pero que también apunta a un cargo en educación, temática recurrente en sus paseos mediáticos. ¿Puede ser la educación lo que una a este oscuro empresario de medios con las autoridades? ¿O será su pasado menemista el punto de contacto con el de Kaufmann y Jozami (secretario de Políticas Universitarias durante el menemismo)? También podría ser su coincidente perspectiva de una economía primarizada con los intereses de este último, ya que Aníbal Jozami, además de ser “rector emérito”, cuenta con una serie de incursiones empresariales en el petróleo y el agro.
Los medios dejan correr versiones para todos lados. Es difícil imaginar que lo hagan sin el consentimiento del propio Hadad. Lo postulan como posible candidato de CFK junto a Natalia de la Sota, así como también lo vinculan con Bullrich. Además, está detrás del patrocinio de Dante Gebel y mantiene un diálogo permanente con el Frente Renovador de Massa.
No hay sorpresa, ya que su perspectiva de que el gobierno “vino a hacer cosas que había que hacer”, encaja con un momento político de crisis con el riesgo país superando los 800 puntos y el Banco Central reconociendo la recesión, lo que anuncia un fracaso para el modelo Milei. Los vampiros de la política huelen la sangre y el Círculo Rojo se agita por tener asegurado un “mileísmo sin Milei”. ¿Qué concepción de universidad pública construyen Kaufmann, Wechsler y Jozami cuando otorgan reconocimiento institucional a estas figuras del poder económico y mediático mientras la comunidad universitaria atraviesa un proceso de ajuste que incluye cierre de materias y despidos docentes?
La propuesta de Hadad es continuar con el plan de contrarreformas de Milei, pero con mejores modales. Por ejemplo, ya no incumpliendo la ley, como sucede con el Financiamiento Universitario, porque esas cosas generan demasiado ruido, sino acordando con los distintos sectores políticos dónde y cuánto abrocharse el cinturón. La casta universitaria puede apostar por una alternativa de ajuste, reprimarización y saqueo, pero con mayor presupuesto universitario. De ser así, la batalla estará en si la juventud estudiantil, que tiene como faro la rebeldía europea, está dispuesta a luchar por una perspectiva en la que no nos hagan elegir entre ajustar a los jubilados, a los hospitales o a la universidad, sino reorientar las prioridades nacionales para que la crisis no la siga pagando el pueblo trabajador.
La casta vs. la autoorganización desde abajo y un movimiento estudiantil independiente de los rectores y las burocracias
Si la apuesta de nuestras autoridades es la vía de una administración “eficaz” del ajuste, al mejor estilo neoliberal, de achicar el gasto en lo que no sirve (pensiones, jubilaciones, gasto social, vivienda y salud) para sostener una estructura funcional a lo que sí sirve (una universidad y una ciencia orientadas al desarrollo de un modelo exclusivamente extractivista y elitista, que excluya a los sectores populares bajo el argumento de que su inclusión implica un gasto), los estudiantes tenemos que discutir cuál es nuestro propio modelo de universidad y de país a defender. Las enormes marchas universitarias al grito de “universidad de los trabajadores” preanuncian que la casta de rectores, con sus alianzas políticas, y el movimiento estudiantil van por carriles diferentes.
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Los estudiantes nucleados en En Clave Roja defendemos una perspectiva diametralmente opuesta. A los acuerdos por arriba les contraponemos la autoorganización desde abajo. Nuestra pelea constante por asambleas democráticas, frente a la lógica burocrática que impregna a Unión Universitaria/La Cámpora en la conducción del Centro de Estudiantes, va en ese sentido.
Nuestro horizonte es el de un movimiento estudiantil independiente de los rectores que pactan con el Gobierno y negocian migajas con todo tipo de casta, mientras administran el ajuste en la universidad, persiguen y despiden docentes. Pero también independiente de las conducciones sindicales docentes, no docentes y estudiantiles que no nos convocan para nada. Necesitamos la autonomía para poder debatir, deliberar y definir un plan de lucha para lograr la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, pero también para cuestionar y proponer un modelo de universidad: ¿orientada a qué intereses? Sobre todo, en plena transición silenciosa hacia un cuestionado sistema de créditos, ¿es esta la universidad que deseamos? ¿Qué relación hay entre este modelo de universidad y el proyecto de país de las clases dominantes? ¿Qué sectores quedan afuera de ese país y de este modelo de universidad?
En el camino por esa independencia y autonomía sabemos que hay que dar respuesta a los golpes, ya que la debilidad de este Gobierno no significa que vaya a quedarse quieto en su plan de ajuste.
Seguimos construyendo este camino junto a decenas de agrupaciones universitarias que forman parte de la Red En Clave Roja, donde enfrentan las mismas problemáticas: autoridades que ajustan y centros de estudiantes que callan. El 5 de diciembre vamos a encontrarnos en Madygraf, fábrica recuperada, en un Encuentro por una Juventud Revolucionaria que dé combate desde esta perspectiva de autoorganización desde abajo, por una perspectiva sistémica donde ya no nos hagan elegir entre ajustar a los jubilados, a los hospitales o a la universidad, sino reorientar las prioridades nacionales para que la crisis no la siga pagando el pueblo trabajador.



