
El Prat
Las aproximadamente 180 personas sin hogar que desde hace un tiempo indeterminado viven en las terminales del aeropuerto de El Prat han sido “informados” en los últimos dos días de que en horario nocturno, el personal de limpieza de Aena procederá a la desinfección diaria de los espacios en los que pernoctan. La situación en la terminal 1 de la infraestructura empezaba a ser “compleja” con la presencia permanente de hombres y mujeres en una situación social y personal compleja, algunos con enfermedades de movilidad o mental, que habían acumulado una gran cantidad de enseres.
Desde el lunes, tanto los Mossos d’Esquadra como los vigilantes privados del aeropuerto informaron uno a uno a estas personas que en horario de ausencia de aviones, de madrugada, se iniciarían unas labores diarias de desinfección que les impedía permanecer en determinados espacios.
La cantina de los trabajadores del aeropuerto ya no dejará entrar a personas sin acreditación
Además, desde ayer mismo, el bar restaurante de los trabajadores del aeropuerto volvía a restringir el acceso para el uso exclusivo de personas con credencial. Durante la pandemia, la dirección del aeropuerto decidió, como medida solidaria, permitir el acceso a cualquier persona y el recinto se había convertido en comedor de los sin techo que viven en el aeropuerto.
El martes por la noche, el número de personas que durmieron en la terminal 1 se había reducido prácticamente a la mitad, según fuentes de Aena.
Lee también
Estas dos últimas noches, se han presentado en el aeropuerto funcionarios de los servicios sociales de los ayuntamientos de El Prat y de Barcelona, para gestionar una solución a aquellas personas que lo solicitaban. Una presencia que se ha echado de menos en los últimos meses en los que la estancia de estas personas y las carencias que tenían eran gestionada exclusivamente por el personal de Aena y los propios mossos del aeropuerto.
En las últimas semanas, la situación se había hecho “insostenible”, según admiten fuentes de Aena, tras la reiteración de incidentes, algunos violentos, protagonizados por los si techos. Los trabajadores de las terminales habían denunciado además que algunas de esas personas sufren trastorno de salud mental y su comportamiento creaba inseguridad.