Nabila Abrahim es una joven tandilense que ha sido fanática de Shakira desde que era muy chica. Recuerda tener cinco años y cantar canciones como «Pies Descalzos». Con el paso del tiempo, su admiración por la cantante no disminuyó.
El fin de semana pasado, Nabila asistió a los dos recitales de «Las Mujeres Ya No Lloran World Tour» en el Campo de Polo de Buenos Aires.
Gracias a un concurso, logró ser parte del show y caminar junto a Shakira en la fecha del sábado. En cada ciudad, el mecanismo para seleccionar a los participantes fue diferente; en Buenos Aires, se realizaron varios sorteos.
«Toda la sensación de saber que estábamos a punto de que Shakira aparezca fue una locura, se siente una energía muy arriba», describe Nabila. «En un momento, ella se puso adelante, yo quedé en tercera fila. Fue muy fuerte pasar por ese pasillo, en el que pensás que nunca vas a pasar, con la gente gritándote a los costados y algunos hasta queriendo tocarnos. Fue genial».
A pesar de la felicidad de vivir esta experiencia, Nabila, junto a otros fanáticos, tuvo una muy mala experiencia con la organización del evento, a cargo de Fenix Entertainment Group. «El viernes había comprado el ‘Vip Lounge’, sobre todo por el acceso anticipado. Uno cuando paga estas cosas, pretende un trato preferencial, que he vivido en otros recitales de Shakira y estuvo bueno. En este caso, nadie de la organización estaba enterado de lo que habíamos comprado, nadie sabía decirnos nada».
Junto a otros asistentes, Nabila está realizando una denuncia en Defensa del Consumidor. «Somos un montón, estamos pidiendo el 80% del reintegro del dinero porque no nos dieron nada. Incluso, el merchandising tiene hasta errores ortográficos. El VIP lo vendieron solo una semana antes y se ve que en ese poco tiempo se pusieron a imprimir las cosas. Además, hubo cosas que estaban armadas el sábado, que el viernes no existieron, con algunas pantallas y puestos para que la gente se saque fotos».