La costa patagónica siempre estuvo envuelta en un halo de misterio y relatos de conspiraciones. Sin embargo, recientes descubrimientos en las costas de Camarones, Chubut, avivaron una de las teorías más fascinantes: la llegada de botes de desembarco de submarinos nazis a la región al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
El periodista e investigador Abel Basti, reconocido por sus trabajos sobre la presencia nazi en Argentina, encontró cinco embarcaciones en distintos puntos de la provincia que podrían haber sido utilizadas en operaciones de desembarco. Ubicados en la Bahía Arredondo, Bahía Melo y el Golfo San José, estos botes de diseño alemán habrían servido para trasladar tripulación y carga desde submarinos transoceánicos que, según diversos documentos y testimonios, habrían llegado a la Patagonia huyendo de la caída del Tercer Reich.
Un hallazgo inesperado en las costas de Chubut
Siguiendo pistas de antiguos pobladores y documentos históricos, Basti encontró en la estancia El Sauce, a unos 15 kilómetros al sur de Camarones, los primeros dos botes de metal con una estructura similar a la utilizada por los nazis para desembarcos rápidos. Poco después, al mostrar las fotografías, descubrió que había otros dos en la estancia La Ernesta, en la Bahía Melo, y un quinto en el Golfo San José.
Las embarcaciones presentan características típicas de los botes de desembarco alemanes: quilla plana para facilitar el arribo a la costa, listones de madera en la base para ser arrastradas sobre la arena y un sistema de unión entre sí que permitía transformarlas en una nave más grande. Según el investigador, cada submarino alemán transportaba dos de estos botes, lo que sugiere que al menos tres submarinos podrían haber llegado a la provincia de Chubut.

La conexión con la red de fuga nazi
El hallazgo no es un hecho aislado. Según documentos desclasificados en Estados Unidos, Adolf Hitler podría haber escapado de Alemania con destino a Sudamérica, pasando por Colombia y luego Argentina. Diversos informes mencionan una flota de más de diez submarinos que se dispersaron desde Buenos Aires hasta Tierra del Fuego, utilizando enclaves estratégicos para su arribo.
Durante la guerra, submarinos alemanes operaban en el sur argentino debido a la presencia de la flota británica en las Islas Malvinas y la importancia estratégica del Estrecho de Magallanes. Empresas como Astra, con base en Comodoro Rivadavia, suministraban combustible a estos submarinos a través de redes de colaboración que incluyeron estancias de propietarios de origen alemán en Chubut.

El destino de los fugitivos nazis en la Patagonia
Las preguntas que surgen a partir de estos hallazgos son muchas. ¿Quiénes desembarcaron en estas costas? ¿Qué ocurrió con ellos? Los relatos de antiguos pobladores mencionan la presencia de alemanes en la zona, algunos vinculados a actividades comerciales como la extracción de guano y algas. Las embarcaciones encontradas habrían sido reutilizadas en estas industrias, lo que explica su conservación hasta la actualidad.
Uno de los nombres que resuena en Camarones es el de Popper, un personaje local que habría estado relacionado con la llegada de los submarinos. Además, en el Golfo San José, un alemán identificado con la comunidad pesquera utilizaba una tanqueta de guerra con orugas para mover embarcaciones en la playa, lo que refuerza la teoría de que estos botes no fueron diseñados originalmente para la pesca, sino para operaciones militares.
Un patrimonio en peligro
Más allá del valor histórico de estas embarcaciones, su conservación es una preocupación. Actualmente, están abandonadas en la costa sin ningún tipo de resguardo, lo que las hace vulnerables al saqueo. El investigador Basti ha presentado denuncias ante la Administración de Parques Nacionales y las autoridades provinciales para proteger estos restos antes de que desaparezcan.
«Estas piezas deberían ser declaradas de interés para la provincia. No existen otras similares en el país, y su historia podría atraer investigadores y turistas de todo el mundo», sostiene Basti. La posibilidad de exhibirlas en un museo y analizar en profundidad sus materiales y diseño podría arrojar más certezas sobre la presencia nazi en la Patagonia.
Los misterios del sur argentino siguen despertando fascinación, y la historia de los submarinos nazis en Chubut se suma a una larga lista de enigmas aún sin resolver. ¿Cuántos más secretos esconde la inmensidad de la Patagonia?