El alquiler de temporada, pensado para estancias de entre uno y once meses de duración –dirigido a estudiantes, profesionales, personas en tratamiento médico…–, es un tipo de contrato que va a más mientras la oferta del convencional, de duración más larga, se reduce. Así lo indican las últimas cifras oficiales y estudios realizados. Esta divergencia se ha disparado en el último año. BComú lo atribuye al fraude, a que muchos propietarios acuden a esta modalidad para esquivar los topes de precios que se aplican en la otra, destinada a residentes permanentes. Su líder en el Ayuntamiento de Barcelona, Janet Sanz, ha desvelado este lunes que ella misma ha sido víctima de esta práctica, que su casero trató, sin éxito, de subirle un 50% la renta que paga.
“Vivo de alquiler, se me había acabado el contrato y mi propietario me hizo la oferta de que si quería renovar el contrato me haría un alquiler de temporada para así poder incrementar el precio un 50%”, ha relatado la concejal, exteniente de alcaldía de Urbanismo, en la comisión de estudio del problema de la vivienda. Sanz reside en un piso del Poble-sec y esta propuesta de su casero la recibió en medio de una prórroga de tres años de su contrato, que comenzó el pasado julio y, por tanto, todavía es vigente, han detallado fuentes de BComú.
Laia Bonet (PSC) recuerda que el fenónemo no es nuevo y se está trabajando en una regulación
“Esta es la realidad que afecta a las personas inquilinas, que me ha afectado a mí personalmente y me ha implicado un diálogo absolutamente loco con un propietario que no sabía que estaba incumpliendo las normas, que me estaba ofreciendo una propuesta fraudulenta e ilegal”, ha agregado Sanz, que ha recordado que ella ha podido defenderse porque está informada –está afiliada al Sindicat de Llogateres, ha sido teniente de alcaldía de Urbanismo, es jurista…–, pero muchos otros barceloneses no lo están.
“Esto pasa porque hay gobiernos que no están informando a los inquilinos de sus derechos”, ha manifestado la edil común en alusión a los socialistas, a los que ha acusado de no actuar para que impedir que pasen cosas como esta y haber “parado todas las políticas valientes” que se impulsaron en los ocho años de alcaldía de Ada Colau en vivienda.
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La primera teniente de alcaldía y responsable de vivienda, la socialista Laia Bonet, ha recordado a Sanz que el problema del alquiler de temporada “está creciendo pero viene de hace años, no es un fenómeno nuevo” y que se está trabajando en una regulación vía modificación del Plan General Metropolitano (PGM), acordada el pasado diciembre precisamente con BComú, para limitarlo y acabar con el fraude.