Este lunes, la justicia federal dará a conocer los avances en la investigación sobre una organización de trata de mujeres rusas que fue desarticulada el pasado sábado en los aeropuertos de Bariloche y Buenos Aires. Lo que comenzó como un caso aislado terminó revelando una estructura más compleja, con 10 personas demoradas en Bariloche y otras 15 en la capital del país.
Una alerta en el hospital que destapó el escándalo
La trama se desmoronó cuando una mujer rusa embarazada fue atendida en el hospital de Bariloche. Su situación llamó la atención de las autoridades, lo que llevó a una serie de operativos que permitieron detener a un grupo de mujeres y a un ciudadano ruso cuando intentaban abordar un vuelo con destino a Buenos Aires, haciendo escala en Neuquén. En simultáneo, otro grupo de 15 personas de origen ruso, ucraniano y mexicano fue interceptado en Ezeiza.
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Desde el sábado, la Policía Federal y la Seguridad Aeroportuaria trabajan en la recolección de pruebas para fortalecer la acusación liderada por el fiscal general Fernando Arrigo y su equipo.
Vidas en la sombra: el aislamiento de las jóvenes rusas
Uno de los testimonios más impactantes fue el del propietario de un complejo de cabañas en el kilómetro 6 de Bariloche, donde varias jóvenes rusas y ucranianas se alojaban bajo un estricto aislamiento.
«Nunca salían. Siempre con las cortinas cerradas y sin dejar entrar a nadie, ni siquiera para limpiar», relató un trabajador del lugar. Además, reveló que se comunicaban a través de un traductor del teléfono y que, en una actitud llamativa, rechazaron la clave de internet, explicando que usaban un dispositivo con carga solar.
Otra pista clave provino de un chofer del aeropuerto de Bariloche, quien notó un inusual movimiento de personas en los últimos días. «Primero trasladé solo rusas, pero después aparecieron hombres con ellas», comentó.
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El momento de las detenciones no estuvo exento de tensión. Algunos integrantes de la banda intentaron resistirse y se enfrentaron a golpes con la Policía Federal. Además, se secuestraron varios vehículos y, según trascendió, uno de los detenidos intentó autolesionarse en el momento de la captura.