Desde el 1° de abril, los precios de los combustibles subirán nuevamente en todo el país. La suba, que no superará el 2% en promedio, responde a la política del Gobierno de ajustar gradualmente los valores para contener el impacto inflacionario.
Desde esta medianoche, los combustibles aumentarán en todo el país con un ajuste de hasta el 2% en promedio, en línea con la suba aplicada en marzo.
El incremento responde a la política del Gobierno nacional de actualizar gradualmente los valores, teniendo en cuenta factores como la cotización internacional del crudo Brent, los costos de refinación y la carga impositiva. Actualmente, las refinerías operan a valores de paridad de importación, lo que significa que cualquier variación en el mercado internacional repercute en la estructura de costos del sector.
Otro factor que incide en los ajustes es el reciente incremento en los precios de referencia de los biocombustibles, dispuesto en febrero. Tanto el biodiesel, que se mezcla con el gasoil en un 5%, como el bioetanol, que integra las naftas en un 12%, aumentaron un 2%. Si bien este ajuste no impacta directamente en los surtidores, genera presión sobre los costos de refinación.
Con este nuevo aumento, los conductores deberán afrontar otro golpe al bolsillo, en un contexto de inflación y ajuste de tarifas en distintos sectores de la economía.