
Barcelona
Muchos comerciantes de los barrios del Gòtic, la Barceloneta y Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, así como buena parte de los ejes más visitados de Barcelona, están resueltos a frenar las limitaciones circulatorias previstas en la nueva Via Laietana. “La restricción del tráfico de vehículos privados en sentido ascendente puede comportar graves consecuencias tanto para el desarrollo de la vida cotidiana de los vecinos como para la actividad económica”, puede leerse en la misiva a la que tuvo acceso La Vanguardia y con la que estos comerciantes quieren llamar la atención del alcalde Jaume Collboni.
Las entidades quieren advertir al gobierno municipal de que caso de que no se siente con sus representantes y trate de reconsiderar su posición están bien dispuestas a protestar en las calles más de una vez, incluso el mismo día de la inauguración de la muy esperada y larga reforma del vial más neoyorquino de la ciudad. Estos trabajos arrancaron en marzo del 2022, y el Consistorio tiene previsto darlos por terminada este mismo junio.
Denuncian que las limitaciones alejarán aún más el centro del resto de Barcelona y el área metropolitana
No es la primera vez que entidades de comerciantes se muestran muy escamadas ante las limitaciones a la circulación planeadas por el Ayuntamiento en este eje tan singular. Otros agentes económicos y gremios de la ciudad, y también entidades como Foment del Treball Nacional y la Cambra de la Propietat Urbana, comprenden y comparten las preocupaciones de los comerciantes.
“Convertir la Via Laietana en una vía de circulación parcialmente restringida no sólo dificultará el acceso a nuestros comercios y viviendas –prosigue la carta de los comerciantes dirigida al alcalde Collboni–, sino que también aislará aún más a una zona que ya se ve sometida a múltiples desafíos. Es evidente que es necesario regular la cantidad de vehículos que circulan por la Via Laietana para evitar los colapsos de circulación, pero pensamos que es indispensable garantizar un centro histórico interconectado con el resto de barrios y con el área metropolitana”.
Las restricciones responden al intento de hacer de este vial un lugar mucho más amable y agradable, con aceras mucho más amplias, para invitar al paseo ciudadano. Los comerciantes también quieren subrayar que entienden que la ciudad tiene que replantearse con nuevas maneras mucho más sostenibles, pero también destacan que este objetivo puede realizarse sin alejar un poco el centro de la ciudad del resto de Barcelona y también del resto del área metropolitana.
Lee también
Las entidades también plantean algunas ideas. “Teniendo en cuenta que en la Via Laietana hay dos aparcamientos públicos grandes y otros dos más pequeños, nos parece indispensable que tengan doble sentido tanto de entrada como de salida. También nos parece esencial que la entrada norte del aparcamiento del paseo Colom, la que da acceso directo a la Via Laietana, siga abierta para los peatones, teniendo en cuenta que muchos vecinos del Gòtic aparcan ahí y que la entrada sur está a casi diez minutos andando. También nos parece necesario encontrar una ubicación visible y cómoda para las parada de taxi que permita que los taxis puedan salir en cualquiera de los dos sentidos”.