«El Polaco», apodado así por su cabello rubio, fue un cantor popular de tango que se destacó por su particular forma de interpretar las letras. Su voz áspera y su presencia carismática lograron cautivar a distintas generaciones con los tangos Sur, Naranjo en flor, Chiquilín de bachín, Garúa y tantos otros. La Secretaría de Cultura lo recuerda, en el centenario de su natalicio.
Roberto Goyeneche nació el 29 de enero de 1926 en el barrio de Saavedra. Una de las voces más famosas y porteñas del tango argentino, creció rodeado de un ambiente musical y la pasión por el Club Atlético Platense. Su tío, al que no llegó a conocer pero del que heredó su nombre, era pianista y hasta tuvo su propia orquesta. Musicalizó canciones como Pompas de jabón, de Enrique Cadícamo, o El Metejón, una de las piezas preferidas de Horacio Ferrer, el reconocido poeta del tango.
Si bien nunca estudió música, supo integrarse a las orquestas con una picardía y sensibilidad innata que le permitieron interpretar de manera memorable tangos como Balada para un loco, Afiches, Como dos extraños, Sur, Naranjo en flor, Chiquilín de bachín y Garúa, entre otros éxitos…



