Organizaciones sociales se movilizan al Ministerio de Economía y a las oficinas de ANSES en todo el país para exigir un Ingreso Familiar de Emergencia Educativa (IFEE) de $300.000 por hijo/a y la restitución de alimentos a los comedores populares.
«Milei se jacta de haber hecho el ajuste más grande de la historia, pero no dice que lo estamos pagando principalmente los jubilados, y trabajadores de nuestro pueblo, y en particular nuestros niños y niñas», afirmó Silvia Saravia, dirigente nacional de Libres del Sur.
«Los incrementos de la AUH y la TA fueron insuficientes: un informe del ODSA nos dice que hoy el 65,5% de los niños en Argentina viven en situación de pobreza y 19,2% en situación de indigencia».
Desde las organizaciones que integran Territorios en Lucha se denuncia que el costo de una canasta escolar mínima supera los $250.000, cifra inalcanzable para muchas familias que, además, dejaron de recibir asistencia alimentaria. «Hace más de un año que los comedores populares no reciben alimentos, pese a las intimaciones judiciales que la ministra de ‘Capital Inhumano’ sigue ignorando», agregó Saravia.
«El gasto social cayó más del 50 % y UNICEF alertó que más de un millón de pibes se van a dormir sin cenar. Mientras tanto, el narcotráfico y las bandas organizadas avanzan en los barrios», concluyó Saravia.