Un trágico siniestro vial ocurrió a eso de las 20.30 hs en la intersección de Ruta 7 y Manuela Gómez, cobrándose la vida de un hombre de 43 años identificado como Sebastián Julio Formia. El hecho involucró a una motocicleta de alta cilindrada, un automóvil y una camioneta, dejando una escena de gran conmoción en cercanías del Cementerio Municipal.
Cerca de las 20:30 hs de este sábado, en la zona del Cementerio Municipal se produjo una tragedia vial que terminó con la vida de un motociclista. Según los primeros trascendidos desde el lugar de los hechos, un hombre identificado como Sebastián Julio Formia, de 43 años y vecino de General Rodríguez, circulaba a bordo de una motocicleta Harley Davidson negra cuando se produjo la colisión fatal en Ruta 7 y Manuela Gómez que terminaría con su vida poco después en el Hospital Vicente López.

En lo que respecta a las circunstancias del accidente, se supo que estarían ligadas a una maniobra de sobrepaso en un momento crítico del cambio de semáforo. Se presume que un Peugeot 206 gris se encontraba detenido en la mano hacia el centro de la ciudad esperando la luz verde. En el instante en que el semáforo habría habilitado el paso, el motociclista (que al parecer podría haber venido circulando a una velocidad considerable) habría intentado rebasar al automóvil por la izquierda.

La hipótesis que se manejaría primeramente en base a testigos que habrían presenciado el siniestro, indicaría que Formia habría intentado cerrarse rápidamente para evitar a una camioneta Ford Ranger negra que circulaba en sentido opuesto. En esa maniobra, la motocicleta se habría enganchado con la parte delantera izquierda del Peugeot, dejando una marca negra en la puerta y provocando que el conductor perdiera el control del rodado. Como consecuencia de este primer impacto, el motociclista habría salido despedido hacia el carril contrario, donde la camioneta Ranger no pudo evitar la colisión, impactando contra la parte trasera de la moto y el cuerpo de la víctima.

En el lugar del siniestro, el panorama era desolador: restos de cristales, zapatillas de la víctima y la patente de la moto quedaron esparcidos sobre el asfalto junto a una mancha de sangre en la mano opuesta. En la escena estaba el casco de la víctima pero el impacto contra la camioneta habría sido de una violencia tal, que resultó fatal, posiblemente por arrollamiento.
En tanto que, inmediatamente después del choque, una ambulancia trasladó de urgencia al motociclista al Hospital Vicente López; y mientras el personal médico continuaba con las tareas de reanimación, lamentablemente falleció al ingresar al nosocomio minutos más tarde.

Restaban pasadas las 22 horas que llegara la Policía Científica para hacer las pericias del lugar, los vehículos y demás, siendo que el cuerpo ya había sido retirado en el intento inicial de la ambulancia de salvar su vida. Entre las pericias seguramente se inicien testeos de alcoholemia que incluyan a todos los partícipes, incluso a la víctima. En la zona estaban amigos del motoquero, incluso había allí otra moto similar; todos estaban muy dolidos al enterarse la pérdida de su vida.

La Justicia ahora deberá establecer las responsabilidades del caso. Se conoció que en la zona existen al menos tres cámaras de seguridad (una de ellas perteneciente al sistema de «Parada Segura» y otras dos en postes cercanos) cuyas grabaciones deberían ser clave para clarificar la secuencia exacta. Asimismo, se mencionó la existencia de varios testigos ocasionales que se habrían retirado del lugar tras el accidente y que deberían presentarse a declarar para aportar datos precisos sobre la velocidad y las maniobras de los tres vehículos involucrados.

En el lugar había un operativo que incluía a Tránsito, Policía y la participación del SAME. Había un corte de ruta en ese punto y por 100 metros con desvío, de modo que los que usaban la Ruta 7 tenían demoras en la zona.



