Bloomberg Línea — América Latina se perfila como un destino atractivo para la inversión en el segundo trimestre de 2026, impulsada por el buen desempeño de las materias primas, la entrada de flujos hacia mercados emergentes y oportunidades tácticas en sectores clave, en medio de un entorno global incierto.
Axel Christensen, director de Estrategia de Inversiones para América Latina de BlackRock (BLK), dijo a este medio que la renta variable de América Latina puede seguir atrayendo asignación en el 2T del 2026 por tres razones.
En primera instancia se refirió a valuaciones razonables vs. el mundo desarrollado; en segunda instancia a un componente de dividendos/retorno en efectivo “relativamente competitivo”, y tercero, a la posibilidad de que la región se beneficie si el mercado vuelve a premiar disciplina macro y diversificación real.
“Pero el 2T es un trimestre donde la palabra ‘convicción’ compite con la palabra ‘cobertura’, con la geopolítica y energía en el centro, la gestión de riesgo será parte del retorno”, apuntó.
Las principales apuestas estructurales incluyen la minería, que lidera como apuesta estructural; la energía, como oportunidad táctica de corto plazo; y la industria digital, como motor de crecimiento de fondo, según analistas consultados.
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En la coyuntura actual, “caracterizada por múltiples focos de incertidumbre, estamos privilegiando emisores que ofrezcan protección frente a la inflación y flujos de caja resilientes”, dijo a Bloomberg Línea Steffanía Mosquera, directora de Equity Research del holding financiero Credicorp Capital (BAP).
En Chile, en un contexto influenciado por aumentos en los precios de la gasolina, destacan sectores como el bancario, el de centros comerciales y el de servicios públicos, que cuentan con mecanismos de indexación capaces de mitigar potenciales impactos inflacionarios.

Bolsa de SantiagoEn la foto, una panorámica con la Bolsa de Santiago de fondo.
“Bajo esta lógica, favorecemos a Banco de Chile (CHILE), Cencosud Shopping (CENCOSUD) y nombres como Enel Chile (ENELCHIL) y Aguas Andinas (AGUAS/A)”, anotó Mosquera.
En Colombia, con un panorama influenciado por el aumento del salario mínimo, así como por la volatilidad en los precios del petróleo en medio de tensiones geopolíticas y el ciclo electoral, priorizan compañías que presenten “descuentos atractivos y una adecuada diversificación geográfica”.
En este contexto, Mosquera se refirió a Grupo Sura (GRUPOSUR) como alternativa y dijo que ven valor en oportunidades de mediano plazo en Grupo Energía de Bogotá (GEB).
Asimismo, en Perú mantienen una visión favorable hacia “compañías resilientes” y “menos expuestas” a la volatilidad del sector minero.
En este frente, prefirieren emisores que consideran con mayor estabilidad operativa y menor dependencia de commodities, como es el caso de Ferreycorp (FERREYC1), Intercorp Financial Services (IFS) e InRetail Perú (INRETC1).
Tres ejes de inversión

Minería de cobreUn empleado de Southern Copper Perú rocía una solución antioxidante sobre placas de cobre almacenadas en la refinería de Ilo, en Ilo, Perú, el jueves 26 de enero de 2017. (Dado Galdieri)
Paula Chaves, analista de mercados de Greyhound Trading, explica a Bloomberg Línea que el principal foco de inversión sigue siendo minería, especialmente el cobre.
Esto ocurre ante una demanda estructural asociada a inteligencia artificial y transición energética que continúa presionando la oferta, lo que sostiene precios elevados.
En su opinión, “compañías como Southern Copper (SCCO) y Vale (VALE) están bien posicionadas para capturar ese ciclo, con fundamentos sólidos y exposición directa al momentum del sector”.
El segundo eje que ve es el de energía, con protagonismo en las estatales petroleras Petrobras (PBR), en Brasil, y Ecopetrol (ECOPETL), en Colombia, “que combinan buena generación de caja y dividendos atractivos”.
Sin embargo, “es importante entender que este es un trade más transitorio que estructural: el soporte actual viene dado por factores geopolíticos y no necesariamente por una tendencia de largo plazo”.
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En opinión de Chaves, el petrolero es un sector que conviene manejar con una visión más táctica y no como una apuesta de largo plazo. El tercer bloque es el crecimiento estructural en digital y consumo.
En ese caso dijo que MercadoLibre (MELI) y Nu Holdings (NU) continúan liderando la expansión de la economía digital en la región, con alto potencial de largo plazo.
“A nivel táctico, es clave no entrar en extensión de precios. La estrategia más eficiente para el trimestre es comprar en retrocesos dentro de tendencias alcistas, aprovechando zonas técnicas de soporte o corrección para posicionarse en continuidad del movimiento”, apuntó Chaves.
Según la analista, esto cobra aún más relevancia en un mercado que empieza a mostrar señales de ajuste.
Pero más allá de los sectores, dijo que la clave en este trimestre será la ejecución: esperar correcciones y entrar en niveles más eficientes dentro de tendencias sanas.
Inversiones en Brasil

Bolsa de Sao PauloLas bolsas de Latinoamérica que mejor resisten al impacto de los aranceles de Trump.(Shutterstock)
El portafolio propuesto por Jason Vieira, economista jefe de la firma Lev Intelligence, prioriza una asignación balanceada entre sectores defensivos y cíclicos, con énfasis en activos capaces de proteger frente a escenarios de volatilidad macroeconómica y geopolítica.
El mayor peso se concentra en commodities (35%), como eje estructural de cobertura.
Dentro de este bloque destacan Petrobras (PETR4), como hedge natural ante precios elevados del petróleo y depreciación cambiaria y Vale (VALE3), que ofrece exposición a una eventual reactivación de estímulos en China y a la revalorización del mineral de hierro.
También considera a Suzano (SUZB3), beneficiada por un dólar fuerte y el ciclo global de la celulosa; y Gerdau (GGBR4), con exposición al mercado estadounidense y protección inflacionaria a través del acero.
El racional detrás de este segmento es que los commodities funcionan como cobertura frente a escaladas geopolíticas, presiones inflacionarias globales y depreciación de monedas.
En segundo lugar, el portafolio asigna 30% al sector bancario, con posiciones en Itaú (ITUB4), Banco do Brasil (BBAS3) y BTG Pactual (BPAC11).
Estas entidades destacan por su calidad de cartera, altos retornos sobre el capital y diversificación de ingresos.
Vieira sostiene que el sector financiero se beneficia de tasas de interés aún elevadas, mantiene utilidades resilientes incluso en escenarios de desaceleración y cotiza con múltiplos históricamente atractivos.
El componente de utilities (20%) incluye a Axia Energia (AXIA3), ante una mejora en la gobernanza tras la privatización; Engie Brasil (EGIE3), con previsibilidad en el flujo de caja; y Sabesp (SBSP3), ante revalorización regulatoria y agenda de eficiencia.
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Según el análisis, este tipo de empresas tiende a desempeñarse mejor en periodos electorales y contribuye a estabilizar el portafolio en momentos de estrés de mercado, apoyadas además por mejoras en gobernanza y eficiencia operativa.
Finalmente, el portafolio destina 15% a consumo defensivo, con participaciones en Ambev (ABEV3) y Raia Drogasil (RADL3).
Este segmento se apoya en la resiliencia del consumo básico, incluso en contextos de ingresos presionados y condiciones crediticias restrictivas.
Panorama de inversión
Para el segundo trimestre de 2026, “América Latina sigue ofreciendo oportunidades interesantes, no tanto por crecimiento acelerado sino por una combinación de flujos hacia emergentes, fortaleza en commodities y un entorno de tasas algo más favorable”, dijo Chaves. “La región está bien posicionada porque concentra recursos clave que hoy el mundo necesita”.
Países como Chile, Perú y Brasil se beneficiarían directamente, en la medida en que la región está captando flujos asociados a materias primas, según el CEO de Greyhound Trading, Renato Campos.
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La demanda viene impulsada por la transición energética, en el caso del cobre y el litio, y las tensiones geopolíticas, del petróleo.
En el ámbito bancario, el foco está en economías que salen de ciclos de ajuste.
Con una inflación más moderada y tasas de interés que comienzan a descender, el crédito tiende a reactivarse, aunque bajo un enfoque aún cauteloso debido a la persistente incertidumbre, anotó Campos.
Para sectores como infraestructura y construcción, la necesidad de los gobiernos de impulsar inversión para sostener el crecimiento abre oportunidades en concesiones, energía eléctrica y transición energética.
Sin embargo, la agenda política, marcada por elecciones y cambios de gobierno, será clave para determinar el rumbo y la volatilidad de corto plazo.
En cuanto a sectores defensivos, el bajo crecimiento de la región, cercano al 2%, y las presiones sociales llevan a priorizar compañías resilientes, más que apuestas de expansión agresiva, según explicó Renato Campos.

