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Ante la actividad eruptiva del volcán de Fuego y los Colosos de Pacaya y Santiaguito, el Sistema de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) mantiene vigilancia continua para comunicar a la sociedad sobre cualquier modificación en las medidas de resguardo ante una posible emergencia.
Este martes 25 el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) ha dado a conocer el más reciente boletín vulcanológico en el que comunica la situación de estos tres importantes volcanes de Guatemala.

Actividad: por periodos de minutos a horas se observa desgasificación débil proveniente del cráter, dispersandose hacia el sur. Los sensores sísmicos permiten identificar pocos pulsos de desgasificación y, algunos eventos de mayor amplitud sísmica, son asociados al movimiento de magma dentro del edificio volcánico. Explosiones de características débiles y moderadas podrían generarse en cualquier momento. Durante la noche y madrugada se observó incandescencia en el cráter. Consultar y seguir las recomendaciones descritas en el boletín especial BEFGO-001-2025.
Actividad: las condiciones atmosféricas no son favorables para realizar observaciones directas al cráter Mackenney, sin embargo, las estaciones sísmicas permiten identificar pocos eventos de desgasificación, de corta duración, lo cual confirma niveles bajo de actividad. Durante la noche y madrugada no se observó ningún reflejo incandescente, sin reportes de sonidos o explosiones. No se descarta la ocurrencia de períodos de desgasificación prolongados o columnas de desgasificación con abundante ceniza.
Actividad: sobre el domo Caliente se observa desgasificación débil, con pulsos de incremento que forman una columna de gas de hasta 400 metros de altura. Se registran explosiones débiles y moderadas que provocan incandescencia y columnas de gas y ceniza con altura de hasta 3500 msnm (10498 pies), así como avalanchas en dirección sur, suroeste y oeste. La ceniza puede dispersarse de 15 a 40 km hacia el sur y sureste, lo cual puede generar caída de ceniza fina en fincas y comunidades cercanas al volcán, tales como finca El Faro, Patzulín y áreas del Nuevo Palmar. El volcán Santiaguito continúa con alta actividad, por lo que no se descarta la ocurrencia de flujos de bloques y ceniza de características moderadas a fuertes, como también posibles flujos piroclásticos de largo alcance en diferentes direcciones, por lo tanto seguir las recomendaciones del boletín especial BESAN-002-2025.

Debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, los volcanes cubren la mayor de la geografía del país, lo que lo convierte en una de las zonas con mayor densidad de estas formaciones rocosas.
Aunque en Guatemala se han determinado al menos 324 estructuras de origen volcánico, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) valida únicamente 32 volcanes, mientras que la Federación Nacional de Andinismo dice que son 37. Los 287 restantes son llamados por el INSIVUMEH como “focos eruptivos”.
Sin embargo, independientemente de las discrepancias, en la actualidad son tres los volcanes que se encuentran activos y que son objeto de observación de las autoridades guatemaltecas: el volcán de Fuego, de Pacaya y de Santiaguito.
Ubicado entre los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango, el de Fuego es el estratovolcán más activo de Centroamérica y uno de los que tiene mayor relevancia a nivel mundial.
Con más de 3763 metros sobre el nivel del mar, este volcán ha registrado a lo largo de su historia diversas erupciones violentas, como la de 1932, cuando cubrió con ceniza a la ciudad de Antigua Guatemala y algunas partes de Honduras y El Salvador; la de 1974 cuando sus flujos piroclásticos arrasaron parte de la vegetación de los alrededores y escondió parcialmente las comunidades de San Pedro Yepocapa y Acatenango.
El 3 de junio de 2018 tuvo su mayor erupción en lo que va del nuevo milenio, con columnas de ceniza que alcanzaron los 10 mil metros de altura sobre el nivel del mar. Esta actividad dejó 300 personas muertas, 200 perdidas y 600 lesionados; así como dos millones de residentes afectados.
El reporte de su última actividad fuerte fue el pasado 12 de diciembre de 2022, cuando el volcán entró en erupción dejando columnas de ceniza de 500 metros de altura y generando un flujo de lava de 800 metros, con caída de ceniza en comunidades de 45 kilómetros a la redonda.