Lo que sucede a miles de kilómetros de distancia, en el convulsionado escenario de Medio Oriente, podría tener un impacto directo y negativo en el bolsillo de los habitantes de Bragado. Así lo advirtió el consejero escolar de la Unión Cívica Radical, Diego Tayeldín, quien puso el foco en el mecanismo de actualización de las tasas municipales vigente para este 2026.
Según explicó el referente radical, la Ordenanza Fiscal Impositiva 2026 establece un sistema de indexación que vincula el valor de los tributos locales con el precio del combustible (gasoil). Esto significa que cualquier incremento en los surtidores se traslada de manera automática a las boletas municipales, sin necesidad de nuevas discusiones en el Concejo Deliberante ni la fijación de topes previos.

Un sistema «atado al surtidor»
«¿Sabías que la guerra en Medio Oriente podría subir las tasas en Bragado?», cuestionó Tayeldín, alertando sobre la vulnerabilidad de la economía local frente a variables internacionales. El razonamiento es directo: si el conflicto bélico provoca una escalada en el precio internacional del petróleo, el valor del gasoil aumentará y, por consiguiente, servicios como la Red Vial o los Servicios Urbanos sufrirán un ajuste inmediato.
Para el consejero escolar, este esquema resulta injusto para el contribuyente. «¿Es justo que el vecino de Bragado pague las consecuencias de una guerra a miles de kilómetros?», planteó, al tiempo que instó al municipio a «desenganchar» los impuestos locales del valor de los combustibles para evitar estos saltos bruscos en la presión fiscal.
Preocupación por la falta de topes
La mayor preocupación radica en que el sistema actual funciona como una cláusula gatillo constante. Al no existir un techo o una instancia de debate previa ante aumentos extraordinarios, el costo de vida en Bragado queda sujeto a la volatilidad del «dólar petróleo».



