Una pareja del estado de Oregón, Estados Unidos, inició una batalla legal millonaria contra la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (OHSU) y Providence Health. Los demandantes, identificados como C.W. y K.W., reclaman 17 millones de dólares en daños tras confirmar que el personal médico utilizó el esperma de un desconocido durante un tratamiento de fertilidad en 1981.
Hace más de cuatro décadas, la pareja asistió a la unidad de planificación familiar de OHSU en Portland para un procedimiento de inseminación. El objetivo médico consistía en el uso del semen de K.W. para la concepción, según detalló el medio Law & Crime.
Sin embargo, la demanda alega que la clínica empleó por error «semen extraño» de otro paciente. Este individuo, identificado en los documentos como R.W., buscó tratamiento en la misma institución un año antes que los demandantes.
Hace más de cuatro décadas, la pareja asistió a la unidad de planificación familiar de OHSU en Portland para un procedimiento de inseminación. Foto ilustrativa: Shutterstock.C.W. llevó a término el embarazo y dio a luz a una niña, A.P., a quien criaron como su hija biológica sin sospechar la confusión. La verdad surgió hace menos de dos años, antes de presentar su demanda el 26 de diciembre de 2025 en el Tribunal de Circuito del Condado de Multnomah, cuando pruebas genéticas revelaron que K.W. no posee vínculo biológico con la mujer que hoy tiene 44 años.
El descubrimiento no solo causó un impacto emocional, sino que también arrojó luz sobre la procedencia de diversos problemas médicos que A.P. heredó de su padre biológico.
El texto de la demanda subraya una preocupación grave sobre la seguridad del procedimiento original: «Se desconoce si los demandados realizaron algún tipo de examen al donante extranjero antes del uso inapropiado del material del donante». Esta falta de protocolos pudo exponer tanto a la madre como a la hija a enfermedades comunicables.
La pareja crio al bebé como su hija biológica sin sospechar la confusión. Foto ilustrativa: Pixabay.Además, los padres acusan a OHSU de un intento deliberado para «ocultar o de otro modo negar que inseminaron erróneamente a C.W.».
En la demanda sostienen que la institución no investigó de forma adecuada ni notificó a otros pacientes sobre posibles errores similares. Los abogados sugieren que la muestra de K.W. pudo ser utilizada de forma equivocada en otra paciente debido a la falla en la cadena de custodia de las muestras de semen.
El costo emocional de una verdad tardía
El documento judicial detalla el profundo daño psicológico para ambos padres. La demanda afirma de manera indirecta que C.W. enfrentó la humillación y el dolor físico de un proceso gestacional fruto de un error ajeno.
Por otro lado, el texto legal sentencia que «K.W. fue despojado por completo de su paternidad biológica» y perdió la posibilidad de crear una vida junto a su esposa.
La pareja inició una batalla legal millonaria contra la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (OHSU) y Providence Health. Foto: Facebook/Oregon Health & Science University (OHSU).Los demandantes manifestaron que este error los dejó con un recordatorio permanente de que su primer embarazo nació de una negligencia. Sus abogados aseguran que la pareja «ha sufrido y continúa con angustia mental y emocional, dolor físico, angustia emocional, vergüenza, pérdida de la autoestima, humillación y pérdida del disfrute de la vida».
Hasta este momento, tanto OHSU como Providence Health declinaron hacer declaraciones y no emitieron respuesta ante las solicitudes de comentarios sobre el caso presentado ante el Tribunal de Circuito del Condado de Multnomah.

