La Ciudad y el Gran Buenos Aires amanecieron este viernes con cielo despejado, aunque con el correr de las horas se fue cubriendo de forma paulatina en sintonía con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, que emitió una alerta amarilla por tormentas en el AMBA.
Además, el SMN publicó este viernes a las 20.30 un aviso de corto plazo por «lluvias intensas, ráfagas y ocasional caída de granizo» para la CIudad y el oeste y norte del GBA. Tiene una validez inicial de dos horas.
El calor se hizo sentir desde temprano. A las 14, el termómetro llegó a 31,7 grados, mientras que la sensación térmica trepó a 35 grados. Podría ser el último día veraniego, en el inicio del otoño: se espera, además de tormentas, una fuerte caída en la temperatura.
Para la noche hay entre 40% y 70% de probabilidades de tormentas fuertes en la Ciudad y el Gran Buenos Aires. En horas nocturnas, además, se prevé una intensificación del viento, que soplará desde el sudeste con ráfagas de hasta 59 km/h.
Según una actualización emitida esta tarde, hay alerta amarilla por tormentas en toda la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. En territorio bonaerense, además, están afectados el centro y el norte.
En el AMBA se esperan lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes.
«Las mismas estarán acompañadas principalmente por abundantes precipitaciones. Además se prevé actividad eléctrica, ocasional granizo y ráfagas que pueden alcanzar los 80 km/h. Se estiman valores de precipitación acumulada entre 30 y 60 mm, que pueden ser superados de manera puntual», informó el SMN, que puntualizó que lo peor podría llegar entre la tarde y la noche de este viernes.
Otras siete provincias están alcanzadas por la alerta amarilla por tormentas: el sur de Santa Fe y de Entre Ríos, el sur y centro de Córdoba, el centro-este de San Luis, el norte de La Rioja y Catamarca y el oeste de Salta.
La llegada de agua al área metropolitana traerá otra novedad: un derrumbe de la temperatura.
La máxima pronosticada para este viernes era 32 grados, mientras que la mínima llegaba a 22. El sábado, en cambio, será la máxima la que se ubique en 21 grados, con un piso térmico de 16 grados.
Esa tónica se instalará para los días siguientes, ya en los habituales registros otoñales. El domingo, la mínima será aún más baja: 13 grados. En tanto, la máxima será de 20. El lunes el termómetro irá de 17 a 21 grados, el martes oscilará entre 16 y 21 y el miércoles estará entre 14 y 21 grados.



