Las obras de urgencia que deben llevarse a cabo en el maltrecho túnel ferroviario del Garraf empezarán el lunes y se alargarán hasta junio. Con el inicio de los trabajos, se activará un plan alternativo de transporte que comporta un importante despliegue de autobuses, aunque el servicio de Rodalies no se llegará a interrumpir del todo, ya que los trenes seguirán pasando por el túnel, que mantendrá una de las dos vías operativas.
Los viajeros de la línea R2 Sud de Rodalies, de hecho, lo notarán más bien poco, ya que el paso de los trenes se mantendrá con dos trenes por hora y sentido entre Barcelona y Sant Vicenç de Calders. Circularán en doble composición, de manera que tendrán el doble de la capacidad habitual, para optimizar al máximo la capacidad disponible en el tramo afectado por las obras. Además, se reforzarán las líneas de bus interurbanas habituales en poblaciones del Garraf y el Baix Penedès, especialmente en hora punta.
La Generalitat refuerza las líneas exprés interurbanas para absorber la demanda creciente
En total habrá 14.400 plazas más respecto a la oferta habitual. Las líneas exprés Barcelona-Sitges y Barcelona-Vilanova son las que más se verán reforzadas, aunque también lo harán las que van de Vilanova hacia Tarragona y otros municipios del litoral, así como la línea Tarragona-Barcelona, que previsiblemente será la alternativa escogida por muchos de los usuarios de los regionales del sur.
Los sufridos viajeros de los regionales de Tarragona serán los que más se verán afectados. Ya están acostumbrados a ello después del corte por obras del túnel de Roda de Berà que vivieron hace un año y medio. Como en la anterior ocasión, los autobuses serán la alternativa a los trenes. En este caso, tendrán servicio alternativo por carretera entre Sant Vicenç de Calders y El Prat de Llobregat. A ambos lados, se mantendrá el servicio en tren. De este modo, un viajero que vaya de Tarragona a Barcelona deberá ir en tren de Tarragona a Sant Vicenç de Calders, subirse a un autobús directo hasta El Prat y de ahí volver a coger el tren hasta la capital catalana. Si a alguien le va mejor, podrá optar por la línea 9 de metro o alguna de las líneas de bus que parten de la estación de El Prat.
Dos trenes regionales por la mañana y otros dos por la tarde desviados por Vilafranca
Solo habrá dos trenes por la mañana y otros dos por la tarde que mantendrán la conexión ferroviaria entre Tarragona y Barcelona. Lo harán circulando por la línea de Vilafranca, que se encuentra todavía cortada para los trenes de Rodalies entre Sant Sadurní y Martorell desde que se produjo el accidente de Gelida donde perdió la vida un maquinista en prácticas y se desencadenó la mayor crisis que ha sufrido el servicio ferroviario en Catalunya. Los usuarios de esos cuatro trenes tardarán 40 minutos más de lo habitual pero se ahorrarán la gincana de combinar tren, autobús y tren otra vez.
Entre Barcelona y El Prat habrá hasta ocho trenes por hora y sentido, aunque la fiabilidad de la infraestructura es delicada y acostumbra a fallar con demasiada frecuencia tanto en El Prat como en Bellvitge, de manera que en cualquier momento puede saltar todo por los aires.
Adaptaciones del plan para dar respuesta a las plataformas de usuarios
El plan alternativo de transporte ha sido modificado y ampliado a lo largo de las semanas por parte de la Generalitat, Adif y Renfe para dar respuesta a las quejas de los ayuntamientos, la plataforma Pacte del Penedès Marítim y las asociaciones de usuarios del transporte público. De hecho, la consellera de Territori, Sílvia Paneque, admite que si se detectan “deficiencias o mejoras a implementar”, se aplicarán sobre la marcha.
En los tres meses que durarán las obras se actuará en un túnel, dos viaductos y un paso inferior, todos ellos muy tocados por la corrosión del mar. Entre los puntos negros se encuentra un pilar que toca al mar y que estaba prácticamente descalzado, así como una parte apuntalada.

Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l’Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local



