La expresidenta Cristina Kirchner señaló que la mejor forma de homenajear a «hombres y mujeres que sufrieron las consecuencias» de la Guerra de Malvinas es «sostener la política de Estado sobre la Cuestión Malvinas como causa nacional y levantar bien alto las banderas de una Argentina libre, justa y soberana».
Así lo expresó en su cuenta de la red social X, donde compartió este miércoles 2 de abril un documento del Partido Justicialista, el cual preside, con motivo del aniversario por el inicio de la Guerra de Malvinas.
Allí, acusó al presidente Javier Milei de «sobreideologización, desfinanciamiento y mala praxis diplomática«, que consisten en una serie de «decisiones a contramano de nuestra política de Estado».
«Sin el fortalecimiento de las capacidades de defensa y disuasión necesarias para garantizar nuestra integridad nacional y soberanía, y sin una diplomacia activa y asertiva, la Argentina estará a merced de los apetitos de las grandes potencias y será testigo pasivo del deterioro acelerado de su posición en relación con la Cuestión Malvinas«, señaló la exmandataria.
Kirchner indicó que hay un «contexto global de conflictividad crítica y una aceleración de la disputa por el control del Atlántico Sur y la proyección antártica» y llamó a «reaprender de las lecciones de nuestra historia».

El documento que fue difundido esta mañana por el PJ nacional denuncia que el gobierno de Milei tomó la decisión de «dejar sin efecto las políticas soberanas consolidadas a lo largo de diversos y sucesivos gobiernos» y esto «pone en riesgo la integridad territorial de nuestro país».
Según el espacio peronista, las medidas del Presidente exponen al país a «prácticas neocolonialistas de las grandes potencias del norte desarrollado y al poder de condicionamiento de las instituciones financieras internacionales y de las corporaciones transnacionales».
El documento fue difundido en medio de las negociaciones entre el Gobierno nacional y el Fondo Monetario Internacional, y a pocas horas de que el presidente Milei viaje a Estados Unidos para encontrarse con el presidente Donald Trump y recibir un premio.
«La política de alineamiento del gobierno de Milei con potencias extranjeras está teniendo consecuencias especialmente dañinas para la Cuestión Malvinas, para la posición de la Argentina en la Antártida y para la preservación de los intereses argentinos en el mar», denunciaron desde el PJ.
Recordaron además que el año pasado, para el aniversario de la Guerra de Malvinas, «ningún funcionario nacional asistió al acto oficial de la Vigilia por la Gesta de Malvinas en Río Grande». Sin embargo, horas después «el presidente y destacadas figuras de su gabinete viajaron a Tierra del Fuego para participar en un acto junto a la jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, Generala Laura Richardson, en la Base Naval de Ushuaia«, indicaron.
Este acto, según el PJ hizo «explícita la intención del gobierno de promover la intervención estadounidense» y expresaron «preocupación» en torno a declaraciones «contradictorias de altos funcionarios sobre el posible establecimiento de una base naval con una potencia extranjera en un área estratégica del territorio nacional».

«Desde la asunción de Milei hemos sido testigos de un significativo incremento de provocaciones británicas a partir de la presencia de altos funcionarios de la potencia colonial, un nuevo impulso a la militarización del archipiélago y acciones tendientes a la consolidación de la presencia colonial mediante decisiones unilaterales y contrarias al derecho internacional en materia de explotación de recursos naturales», denunciaron sobre la presencia de Reino Unido en las islas Malvinas.
Y repudiaron «la reticencia a protestar por tales actos y la ruptura de vínculos con países hermanos de la región y de otras regiones del mundo que nos apoyan internacionalmente en la Cuestión Malvinas» que «facilitan la acción colonialista del Reino Unido y ponen en riesgo la posición argentina en la disputa de soberanía».
Asimismo, recordaron el acuerdo realizado por la anterior canciller, Diana Mondino, con el Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, David Lammy, que implicó un «grave retroceso» porque «reproduce nefastas condiciones favorables al Reino Unido», e incluso se ganó el repudio de la vicepresidenta Victoria Villarruel en su momento.
En ese sentido, pidieron «urgente restablecimiento» de las políticas de Estado que se encuentran en la Constitución Nacional y la normalización del funcionamiento del Consejo Nacional Malvinas.
D.D.