El Argentina Open 2026 tendrá una final ideal. Quizás no la que esperaba el público argentino en la previa de una jornada de semis que ilusionaba con una definición entre dos locales. Pero sí la que marcaba la lógica del ranking antes del comienzo de la acción en el Buenos Aires Lawn Tennis. Una final que será (casi) cien por ciento albiceleste. Porque el título se decidirá este domingo, no antes de las 16:00 (televisa TyC Sports), entre los dos máximos favoritos del torneo: Francisco Cerúndolo y Luciano Darderi.

El porteño, 19° del mundo, derrotó este sábado por 6-3 y 7-5 en un “duelo de amigos” a Tomás Etcheverry y ahora intentará sumar a sus vitrinas su primer trofeo con forma de mate, ese que se le escapó en dos oportunidades en el pasado. Y el ítalo-argentino, 22° de la clasificación, venció por 7-6 (7-2) y 6-1 a Sebastián Báez en un encuentro en el que tuvo a casi todo el estadio en contra y se regaló, en el día de su cumpleaños, la chance de pelear por la corona.
Cerúndolo, primer preclasificado, tenía un desafío complicado. Porque había llegado a Buenos Aires con ganas de romper la “maldición” después de las derrotas en las finales de 2021, cuando perdió con Diego Schwartzman siendo aún un desconocido que daba sus primeros pasos en el circuito, y el año pasado, cuando ya afianzado entre los mejores 40 del ranking cayó ante la joven joya brasileña Joao Fonseca. Pero sobre todo, porque enfrente tenía a un amigo.
“Nos conocemos desde los ocho años hemos jugador mil veces en juniors, en Futures, Challenger y a nivel ATP. Nos conocemos de punta a punta los dos. Por eso fue muy especial. Y creo que jugué mi partido más consistente de la semana, de principio a fin, bastante seguro y prolijo”, comentó Fran, de 27 años.
El argentino encaminó un primer set parejo y complicado por el viento arremolinado, que levantaba muchísimo polvo de ladrillo, con un quiebre en el cuarto game. Y desniveló el segundo, que no tuvo un claro dominador y parecía destinado a un tie break, cuando le robó el saque al platense en el 11° game para adelantarse 6-5. Selló la victoria en el juego siguiente y la festejó besándose la mano y tocando luego la cancha y golpeándose el pecho.
“Es lo que me salió. Fue un agradecimiento a poder jugar en mi casa, en esta cancha tan especial y darme la oportunidad de disputar mi tercera final”, contó.

«El primer objetivo era darme una nueva oportunidad de jugar una final en casa. Lo conseguí y ahora lo quiero ganar”, avisó Cerúndolo. Y recordó las dos veces que el título se le escapó de las manos.
“El de 2021 fue casi mi primer ATP, mi primera final, ante Diego que era un top 10. Era todo muy nuevo para mí, llegué con poca nafta y me pasó por arriba. El año pasado fue duro, muy cerrado, contra Joao, un jugador de altísima calidad que jugó mejor que yo, más agresivo. Esta es otra final y otra chance”, comentó tras recordar las derrotas con Schwartzman y Fonseca.
Durante ese partido apareció fugazmente en el estadio un figura especial, Andrea Gaudenzi, presidente de la ATP, que llegó a Buenos Aires para (aunque no se confirmó oficialmente) hacer una suerte de evaluación del torneo, en un momento de incertidumbre sobre el futuro de la gira sudamericana de polvo de ladrillo. El ex jugador italiano fue recibido por Martín Jaite, director del certamen, y Martín Hughes, director ejecutivo de la empresa organizadora Tennium, quienes lo acompañaron en un recorrido por el club.
Un clima mucho más caldeado tuvo el choque entre Báez y Darderi, quien pese a contar con el apoyo de un grupo de conocidos gesellinos, ubicados en uno de los codos, jugó de “visitante” y tuvo que aguantarse los silbidos y los abucheos de la mayoría del público.
“Tenía un poco la hinchada en contra pero me la banqué bien. Estaban algunos amigos, mi familia y mi papá, que me ayudó mucho en los momentos importantes. Regalarme una final acá el día de mi cumpleaños no podía ser más especial”, dijo el “italiano”, de 24 años.

«No puedo explicar la felicidad que tengo. Hace dos años había perdido con Seba en octavos un día antes o un día después de mi cumpleaños. Ahora me pude tomar revancha. El tenis siempre da revancha”, afirmó el nacido en Villa Gesell.
“Fran es un gran amigo. Un gran jugador. Va a ser muy especial. Los dos venimos en un gran nivel, estamos jugando muy bien, por eso estamos ahí arriba y por eso llegamos a la final. Seguramente será una dura batalla, pero más feliz que esto no puedo estar, más allá del resultado de mañana”, anticipó el gesellino.
Darderi tuvo que esperar al tie break para llevarse un set inicial parejísimo ante un Báez que dio pelea. Pero no tuvo oposición para adueñarse del segundo, en el que sacó bien, jugó suelto, dominó con la derecha y supo aprovechar los errores ajenos. Ahora irá por su quinto título en su primera final en Buenos Aires ante un adversario con el que está igualado 2-2 en el historial.
Cerúndolo quiere sumar su cuarta corona y hay un dato que lo invita a ilusionarse. Este sábado, se convirtió en el sexto jugador en llegar el menos tres veces a la final en el BALTC. Los otros: David Ferrer, que jugó cuatro, y Carlos Moyá, Juan Mónaco, Nicolás Almagro y Diego Schwartzman, con tres cada uno. Todos ganaron al menos un título. ¿Será un presagio?
Todos los partidos del día
Cancha Guillermo Vilas
Andrea Collarini (ARG)/Nicolás Kicker (ARG) a Máximo González (ARG)/Andrés Molteni (ARG) (1°), 1-6, 6-3 y 10-5
Francisco Cerúndolo (1°/ARG) a Tomás Etcheverry (7°/ARG), 6-3 y 7-5
(No antes de las 18) Sebastián Báez (4°/ARG) vs. Luciano Darderi (2°/ITA), 7-6 (7-2) y 6-1.
Estadio 2
Orlando Luz (BRA)/Rafael Matos (BRA) (3°) a Guido Andreozzi (ARG)/Manuel Guinard (FRA) (2°), 6-7 (4-7), 7-6 (7-5) y 10-6

