Newsweek Argentina conversó con Marina Senestro, directora de Asuntos Gubernamentales de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina, para analizar la relación bilateral con Estados Unidos y el panorama de inversiones en el país. AmCham, con más de 100 años de trayectoria, promueve el comercio, las inversiones y un entorno empresarial transparente, destacando sectores clave como agroindustria, energía, minería e innovación, como áreas con un gran potencial para el desarrollo económico de Argentina.
“La relación con EE.UU. es una gran oportunidad”
— ¿Cómo describís la relación actual entre Argentina y Estados Unidos en este contexto político?
— La relación entre Estados Unidos y Argentina, sin dudas, es una gran oportunidad. Me parece que hay mucha oportunidad para sectores estratégicos a nivel de negocios, especialmente en lo que tiene que ver con las inversiones americanas en Argentina. Aquí podemos destacar oil & gas, minería y agro, que son sectores muy pujantes para la Argentina. Sin duda, empezar a trabajar un acuerdo de aranceles recíprocos es una posibilidad latente.
— ¿Crees que ese acuerdo comercial tiene que ver con el interés que puede tener Estados Unidos en Argentina o influye la relación entre Donald Trump y Javier Milei?
— Yo creo que hay un mix. Lo que haga Argentina dependerá de Argentina. Más allá de los personalismos que hoy tengas en el gobierno, la buena relación de Javier Milei favorece la relación con Estados Unidos, especialmente con una forma de hacer política donde hay personalidades muy fuertes. Eso es un punto a favor. Ahora bien, los acuerdos comerciales van por otro lado, donde se debe analizar la posición arancelaria sector por sector. Hoy, Argentina aplica un 6,4% de aranceles a importaciones estadounidenses, mientras que Estados Unidos impone un 1,2% a los productos argentinos. A pesar de esta diferencia, la oportunidad de acceder a un mercado tan moderno como Estados Unidos es fundamental.
“El gobierno avanzó en la macro, pero se necesita más”
— A un año de gestión, ¿pensas que la política económica es la esperada?
— Cuando analizamos qué pasa con las empresas americanas que operan en Argentina, tenemos dos miradas. La primera es todo lo que pasó a nivel macroeconómico durante este año, y en ese sentido valoramos los avances logrados. El acomodo de la macroeconomía es fundamental para tener reglas claras a largo plazo. Poder importar libremente, girar dividendos, entre otros aspectos, eran cuestiones complejas hace un año y hoy se han normalizado, lo cual favorece la inversión. Ahora bien, esto es una primera etapa. ¿Es importante? Sí, muchísimo. ¿Es suficiente? Claramente no. Para atraer inversión a largo plazo, es necesario seguir generando condiciones para que los negocios se desarrollen y mejorar el clima empresarial. Algunos sectores están más favorecidos, como petróleo y gas, minería, agro y tecnología. Pero otros, como el consumo masivo, están más complicados debido a la baja demanda y a que los costos en dólares los hacen menos competitivos en la región
Marina Senestro – AmCham
«La competitividad es clave para el crecimiento, y esto implica revisar impuestos nacionales, provinciales y municipales, así como leyes laborales».
— ¿Les llega desde algunos sectores la preocupación sobre si el dólar está atrasado?
— La competitividad no depende solo del tipo de cambio. Es clave abordar costos laborales, reformas fiscales y generar incentivos para la contratación. Además, se debe trabajar en conjunto para garantizar la transición en sectores afectados, asegurando la empleabilidad y el crecimiento de las empresas multinacionales que dan empleo de calidad.
“Energia, innovación y tecnología, sectores con gran potencial”
— ¿Qué oportunidades existen en el sector de innovación y tecnología?
—Hay que seguir trabajando para seguir potenciando el sector de innovación y tecnología, todo lo que tiene que ver con inteligencia artificial, incluso es un sector que se prevé que en los próximos años crezca.
A mí me parece que hay una oportunidad importante para la Argentina; incluso no solamente en las empresas tecnológicas, sino muchas empresas de otros sectores, como el financiero o el sector de energía. Hay y una oportunidad interesante para seguir potenciando el sector
— Algunos critican que el gobierno prioriza la relación con EE.UU. sobre otros socios comerciales como Brasil. ¿Qué opinás?
— Argentina tiene una gran oportunidad con Estados Unidos, que es uno de los mercados más importantes del mundo. Más allá de la complementariedad en el intercambio tecnológico y económico, la mayor parte de la inversión extranjera en Argentina proviene de Estados Unidos. Dentro del MERCOSUR, Argentina podría trabajar en excepciones que beneficien a su desarrollo sin perjudicar a sus socios, lo que incluso fortalecería el bloque.
La encrucijada de Milei: entre Estados Unidos y el resto del mundo
— ¿El FMI es un tema relevante en la agenda empresarial?
— Sin dudas. El acuerdo con el FMI le da a Argentina mayor estabilidad y acceso a financiamiento internacional, lo cual es clave para el desarrollo de infraestructura y negocios.
“Reglas claras y financiamiento: claves para atraer inversiones”
¿Las empresas miran el contexto socio político o el margen de rentabilidad?
Creo que el invasor ve riesgo país, ve las reglas claras, ve los procesos más de largo plazo como el acomodamiento de la macroeconomía. En la diaria el invasor extranjero no está viendo lo social. En los últimos años hemos visto que representantes de las empresas americanas son argentinos que defienden la inversión. Me parece que ellos tienen ese timing también de lo que está pasando socialmente y también son los embajadores de nuestro país frente a la competencia con otros destinos en el mundo.
«Entonces eso sí es importante: que hoy tengas sentados en la mesa argentinos representando las compañías americanas, es importante».
— ¿Debería Argentina perder el miedo a la apertura comercial?
— Sin dudas. La apertura comercial impulsa el crecimiento y la llegada de inversiones extranjeras. Argentina está en el camino correcto hacia el desarrollo. Es clave destacar el compromiso de las empresas estadounidenses, que han invertido en el país por décadas, más allá de los cambios de gobierno. La articulación público-privada es fundamental para construir un futuro competitivo y sostenible.