El gremio de estatales ATE resolvió este jueves convocar un paro nacional el día en que el Congreso de la Nación trate la reforma laboral impulsada por el gobierno, a la vez que aprobó un mandato para llevar adelante movilizaciones “sorpresivas” durante diciembre.
La decisión fue tomada durante el Consejo Federal del sindicato, reunido en San Luis, donde las 191 seccionales dieron su apoyo unánime. El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, justificó la medida denunciando que lo que denomina “el Consejo de Mayo terminó siendo una encerrona para el sindicalismo”: dijo que esa instancia fue usada por el Gobierno para demorar los tiempos de diálogo, y consideró que “están dadas todas las condiciones para convocar a una huelga general”.
Además del paro nacional, ATE analizó la posibilidad de realizar “medidas sorpresivas” antes de fin de año, en caso de que la reforma laboral avance sin consenso.
La protesta se inscribe en un contexto de rechazo del sindicato a la reforma que, según ATE, implicaría recortes de derechos laborales, aumento de la precarización, y afectaciones salariales, en un momento en que los estatales ya padecen un salario que, denuncian, quedó ampliamente atrasado respecto de la inflación oficial del año.
El gremio advierte que recurrirán a la movilización como único camino ante lo que consideran una “imposición desde arriba”, y llama a los trabajadores del Estado —y a otros actores del mundo del trabajo— a prepararse para una jornada de paro nacional y protestas masivas si la reforma laboral llega al recinto.

