¿Qué está en juego para los argentinos?
Por Redacción Vive CABA
La Central Nuclear Atucha no es solo un gigante de hormigón a orillas del Paraná; es el corazón de un sistema que abastece de energía limpia y constante a millones de hogares, incluyendo gran parte de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Hoy, bajo la administración de Javier Milei, el complejo Atucha I y II atraviesa un cambio de paradigma que genera tanto expectativas de inversión como dudas sobre la soberanía tecnológica.
¿Para qué sirve Atucha hoy?
Atucha funciona como la «garantía» del sistema eléctrico. A diferencia de las represas que dependen de la lluvia o los parques eólicos que dependen del viento, los reactores nucleares proveen energía de base: están encendidos las 24 horas. Además, su aporte es vital para los compromisos ambientales, ya que generan electricidad sin emitir gases de efecto invernadero.
El plan de Milei: ¿Privatización o «Eficiencia»?
El Gobierno nacional ha sido claro: busca que el sector privado asuma un rol protagónico. El plan consiste en vender el 44% de las acciones de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), la empresa estatal que opera las centrales.
Los beneficios que ve el Ejecutivo:
- Financiamiento genuino: Conseguir los fondos necesarios (unos USD 600 millones) para la extensión de vida de Atucha I sin recurrir al gasto público.
- Foco en la IA: El Gobierno proyecta convertir a la Argentina en un hub de Inteligencia Artificial. Los centros de datos de IA consumen energía masiva y constante, y Atucha es el socio ideal para estas empresas tecnológicas que buscan «energía verde».
- Giro Geopolítico: Se canceló el proyecto de Atucha III con China, priorizando una alianza estratégica con Estados Unidos y el desarrollo de reactores pequeños de diseño nacional, como el CAREM.
El debate por el 44%: Las voces en contra
Sin embargo, la venta de casi la mitad de la empresa a capitales extranjeros, posiblemente estadounidenses, despierta alarmas en sectores científicos y políticos:
- Soberanía: Argentina es líder regional en tecnología nuclear. Críticos advierten que un socio extranjero podría priorizar la compra de insumos externos sobre el desarrollo local.
- Activos rentables: Nucleoeléctrica es una de las pocas empresas estatales que genera ingresos. «Es vender una empresa que funciona bien para tapar baches fiscales», sostienen desde la oposición.
- Seguridad: Aunque el Estado retendrá el 51% (la mayoría), el temor reside en que la búsqueda de rentabilidad privada pueda chocar con los altísimos estándares de mantenimiento que requiere la industria nuclear.
Lo que viene
Mientras el debate llega al Congreso y a las mesas de inversores en Nueva York, Atucha II sigue operando al 100% y Atucha I se prepara para una renovación técnica que le daría 20 años más de vida. Para el vecino de a pie, lo que se discute en los despachos oficiales hoy definirá no solo la factura de luz del futuro, sino también el lugar de Argentina en el mapa tecnológico mundial.




