El gobierno no pudo vetar el proyecto de ley el año pasado porque le llenamos las calles con una movilización masiva. Tampoco eliminar el financiamiento a escondidas en las sesiones de diciembre porque se le cayó la trampa. Ahora, Milei busca cambiar de raíz el financiamiento universitario con otro proyecto, haciendo un pacto nefasto con las autoridades peronistas y radicales. A espaldas de estudiantes, docentes y nodocentes, como ya acostumbran. Por eso se reunieron el secretario de Educación, Carlos Torrendell, y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, con Carlos Greco y Franco Bartolacci, presidente y vicepresidente del CIN, en el marco de que el gobierno ampliará el temario de las sesiones extraordinarias para incluir el nuevo proyecto que están rosqueando.
Este significa, en pocas palabras, entregar todo el proyecto anterior. Implica más pérdida presupuestaria respecto de lo obtenido en la ley vigente. Tanto las becas estudiantiles como los fondos para hospitales universitarios quedan congelados en suma fija frente a la inflación. Los fondos de fortalecimiento de Ciencia, Técnica y Extensión desaparecen. Se derogan los artículos que reconocen la deuda que el gobierno tiene con la universidad por el ajuste de estos dos años. Se mantienen cerradas las paritarias para plantear un “aumento” de 3 cuotas de 4% partiendo de consolidar la pérdida salarial de todos los meses de congelamiento de 2024 y 2025. El proyecto busca avanzar en un cambio de régimen de financiamiento, que pasaría de la indexación por inflación a una negociación discrecional donde los sindicatos no participan, atacando la negociación colectiva en las universidades. Más que un proyecto de financiamiento, es un proyecto que va a tono con la reforma laboral esclavista libertaria.
Hasta ahora, las conducciones de los centros de estudiantes, de la Federación Universitaria Argentina y las distintas federaciones, están haciendo silencio cómplice frente a este pacto anti universidad y anti trabajadores. Tanto las conducciones radicales como de las distintas agrupaciones peronistas vienen de hacer la plancha durante las semanas previas a la reforma, sin llamar al movimiento estudiantil a organizarse ni convocar a una sola instancia de debate abierta. Ahora callan mientras los rectores entregan el financiamiento universitario, y continúan sin convocar asambleas de cara a las próximas votaciones en las sesiones extraordinarias. La FUA reunirá su mesa ejecutiva el jueves 19 ¿Va a convalidar esta entrega o va a pronunciarse en contra y a llamar a un plan de lucha?
Por su parte, los sindicatos docentes y nodocentes nucleados en el Frente Gremial, lanzaron un tibio comunicado donde plantean que será garantizado el normal funcionamiento para el inicio de clases, a pesar de la pérdida salarial del salto que significa este nuevo ataque. Son las burocracias que vienen de frenar la lucha por el salario tras la traición anterior de las autoridades.
¡Abajo el pacto del CIN con Milei!
Esta negociación se da en medio de la bronca social creciente después de la jornada contra la reforma laboral. Ese día miles de trabajadores, jubilados y jóvenes expresamos la voluntad de lucha y la bronca que hay ante el intento del gobierno de imponer la esclavitud del siglo XXI. Lo hicimos a pesar de la represión. A pesar de que la conducción de la CGT transó con Milei, no convocó a paro, pasó por la plaza y se fue. También lo hicimos a pesar de que se vendieron, una vez más, los senadores de la UCR (Franja Morada) y peronistas de las provincias en el recinto. Y a pesar de que las conducciones de los centros y federaciones universitarias hicieron silencio o “convocaron” formalmente horas antes de la marcha.
Hacia diputados el gobierno no la tiene fácil, y así como compró voluntades transando con la casta (gobernadores y burócratas sindicales), ahora quiere asegurarse los votos de los legisladores vinculados a los rectores de las universidades nacionales como los amigos de Yacobitti o diputados de las provincias ligados a los rectores, ya sean radicales o peronistas. A la vez negocia este nuevo ataque a la universidad, a tono con el paquete de leyes reaccionarias que se están votando como la propia reforma laboral, la baja de la edad de punibilidad o el ataque a la ley de glaciares.
Desde la Red Nacional de Agrupaciones En Clave Roja, impulsada por la Juventud del PTS y estudiantes independientes, le proponemos al movimiento estudiantil y a los trabajadores universitarios algo opuesto por el vértice a lo que hacen las conducciones mayoritarias de los centros y federaciones. Como venimos planteando, universidad de los trabajadores será si enfrentamos la reforma laboral. Y eso lo tenemos que hacer desde abajo contra este pacto a espaldas nuestras.
Es urgente organizarnos en todas las facultades para volver a activar la comunidad universitaria con asambleas interclaustro y desarrollar distintas iniciativas para potenciar nuestra fuerza, y copar las calles. En 2024 lo hicimos masivamente con el impulso de asambleas, clases públicas y tomas. El año pasado derrotamos el veto. Solo encontrándonos, debatiendo codo a codo y construyendo un plan de lucha, podemos tirar abajo la reforma esclavista y lograr el financiamiento para las universidades públicas partiendo de defender la ley que ya conquistamos. Por eso durante los próximos días invitamos a estudiantes y trabajadores universitarios a participar de los plenarios abiertos que estamos haciendo en distintos puntos del país para juntar fuerzas y organizarnos.
En las facultades tenemos por delante la tarea de arrancarle a las conducciones de los centros de estudiantes la convocatoria a asambleas y, si no lo hacen, autoconvocarnos desde los grupos de Whatsapp, desde las comisiones de base y todos los espacios democráticos e independientes que hay en las distintas facultades. Y hacer, en cada lugar, una gran campaña para sumar a cada compañero y compañera a los grupos, a la organización y la coordinación, a las iniciativas para difundir esto en las cursadas y visibilizarlo en los pasillos.
Hacia adelante tendremos que radicalizar los métodos de lucha. Además de preparar asambleas masivas y la movilización, recuperar las formas de acción directa que la tradición del movimiento obrero y estudiantil ha desarrollado en sus momentos más avanzados. En las calles, con la unidad de todos los sectores que la están peleando, como las y los trabajadores de Lustramax y del Garrahan, los jubilados, y todos los sectores que luchan, podemos ir por más. Es hora de volver a ponernos en movimiento y sumarnos a los miles de trabajadores que están exigiendo a la CGT que convoque a un paro general cuando se trate la reforma en diputados. Llamamos a todas las organizaciones y aquellos estudiantes que quieran dar esta pelea a impulsar las asambleas para enfrentar el pacto entre el CIN y el gobierno, y para preparar la próxima movilización contra la reforma laboral. No vamos a mirar de brazos cruzados cómo venden nuestro futuro.

