El gobernador bonaerense expresó su rechazo al discurso presidencial y pidió asumir el reclamo de soberanía con seriedad y patriotismo.
Las declaraciones del presidente Javier Milei durante el acto por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas generaron fuertes críticas. Entre ellas, la del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien cuestionó sus palabras y las calificó como «impulsadas por la obsecuencia y la ignorancia».
Durante la ceremonia central del 2 de abril, a 43 años del conflicto bélico, el mandatario nacional pronunció un breve discurso en el que sostuvo que su objetivo es «ser una potencia para que los malvinenses quieran ser argentinos sin tener que disuadirlos». Estas afirmaciones fueron interpretadas como una contradicción al histórico reclamo argentino sobre la soberanía de las islas.
A través de sus redes sociales, Kicillof expresó: «El gobierno de la Provincia de Buenos Aires repudia los dichos de Javier Milei en este 2 de abril. Las palabras de un presidente tienen consecuencias, por más que estén solo impulsadas por la obsecuencia y la ignorancia».
El gobernador también hizo hincapié en que «nunca en 192 años se había adoptado como propia la posición británica, contraria al interés nacional». Además, recordó que la Cuestión Malvinas es reconocida por la ONU como un caso de descolonización y que se trata de una disputa de soberanía, por lo que «no resulta aplicable el principio de libre determinación de los pueblos».
Por último, Kicillof exigió al presidente Milei que «asuma con seriedad y patriotismo el reclamo de soberanía que nuestro país sostiene ininterrumpidamente desde 1833». En un mensaje directo, concluyó: «Milei: las Malvinas fueron, son y serán argentinas».