Camino a la inauguración, se conocieron detalles de la 61ª Bienal Internacional de Arte de Venecia, la primera designada para ser dirigida por una mujer africana, aunque Koyo Kouoh falleció en 2025, justo un año antes de la apertura. Su propuesta curatorial, In Minor Keys (En claves menores), se mantuvo a través de un equipo de cinco personas que llevará sus ideas de intensa potencia poética, sus motivos y los artistas seleccionados a diferentes espacios de Venecia, entre el 9 de mayo y el 22 de noviembre.
Nacida en Camerún en 1967, Koyo Kouoh revaluó en su propuesta de toda la Bienal las relaciones humanas desde su casa. Si Occidente se ha extraviado, desde África llega el susurro que devuelve la autenticidad: una revelación que acerca a la Tierra, al cuerpo y los sentidos. La humildad y la intuición toman protagonismo.

El trabajo se continúa a través de un equipo curatorial formado por la historiadora Gabe Beckhurst Feijoo, la curadora de Dakar Marie Hélène Pereira y la escritora canadiense Rasha Salti como asesores, el periodista Siddhartha Mitter y el investigador Rory Tsapayi.
Trabajaron el último año en poner en escena los trabajos 111 participantes invitados, entre ellos 105 artistas individuales y colectivos, y 6 organizaciones lideradas por artistas de diferentes geografías –hay varios latinoamericanos, ningún argentino– y claras referencias a la literatura de Toni Morrison (Beloved, 1987) y los Cien años de soledad (1967) de Gabriel García Márquez.

“Es una exposición impregnada de espíritu, de una sacralidad que devuelve a la persona, al ser humano, al centro de las cosas, redescubriendo el sentido de estar en el mundo al recuperar el sentido de la proporción con respecto a todos los elementos terrenales y al volver a mirar al cielo”, comentó Pietrangelo Buttafuoco, presidente de la Bienal de Venecia.
“La tonalidad menor, en música, alude tanto a la estructura de una canción como a sus efectos emocionales. Es una idea rica, tan rica que rápidamente desborda su definición técnica y se desborda de metáforas. Invoca estados de ánimo, la melancolía, la llamada y respuesta, la morna, el segundo verso, el lamento, la alegoría, el susurro”, escribió Koyo Kouoh en su texto curatorial.

Más que en secciones temáticas convencionales, la exposición se desarrolla a través de “corrientes subyacentes”: Santuarios, Procesiones, Encanto, Descanso espiritual y físico, “universos” artísticos concebidos como islas o llaves, y Escuelas. Entre ellas la comunidad experimental de Copenhague blaxTARLINES KUMASI, la residencia artística Denniston Hill en Nueva York, y la sorprendente experiencia Lugar a dudas, que el artista Óscar Muñoz fundó en Cali, Colombia.
Espacios que priorizan la relación sobre la jerarquía. “Señala ecosistemas y redes clave construidos y mantenidos por artistas, que transmiten un claro sentido de localismo y transnacionalismo en simbiosis generativa», afirmó Marie Hélène Pereira, en la conferencia de prensa.

El Pabellón Argentino
Monitor Yin Yang, la obra en la que Matías Duville trabaja para el Pabellón Argentino, comparte la potencia poética de estas ideas. Con curaduría de Josefina Barcia, el artista fue seleccionado para representar al país después de una polémica por el aporte estatal al proyecto. Lejos del ruido, la monumental instalación cubrirá el suelo del espacio de 500 metros cuadrados con un “dibujo” de sal y carbón, elementos naturales que aprendió a moldear en su experimentación con los materiales.
«Elegí la sal porque es una reducción de océanos antiguos, además de lagunas y lagos, mientras que el carbón es la reducción de antiguos bosques en compresión, y lo interesante es que no solo el dibujo puede cambiar en el proceso sino que la narrativa puede ir modificándose; ambos salen del adn de los materiales», expresó Duville en diálogo con Clarín.

Una iluminación específica y la ambientación sonora de Centolla Society –la banda que el artista comparte con su hermano Pablo– conecta a su trabajo con el tema de la Bienal, que Duville llama «bajar un cambio», ir a lo esencial. «El proyecto tiene muchos acercamientos a ese estado de ánimo, desde lo sonoro, desde la iluminación y el manejo de los materiales.»
Los paisajes de catástrofe que identifican al trabajo de Duville adquieren en este espacio una nueva significación. “Es muy difícil pensar toda esta cuestión planetaria, es difícil abarcar con palabras. Pero en realidad está ocurriendo en distintos puntos del planeta y seguramente de la galaxia. Entonces, en vez de relajarnos y seguir ese flow natural, incluso pensando que nosotros somos naturales y estamos haciendo mierda algo que era hermoso”.

Más para saber
La bienal de arte más prestigiosa y antigua también incluirá en su programa instalaciones al aire libre, performances centradas en el cuerpo como espacio de conocimiento y memoria, y una procesión de poetas en los Giardini, inspirada en su caravana poética de 1999 de Dakar a Tombuctú.
La artista viva de mayor edad de la exposición, Mmakgabo Mmapula Helen Sebidi, nació en 1943, mientras que la más joven, Mohammed Z. Rahman, en 1997. Otros artistas invitados a exponer en la muestra incluyen a Otobong Nkanga, Torkwase Dyson, Wangechi Mutu, Alvaro Barrington y Tuấn Andrew Nguyễn. El artista australiano Khaled Sabsabi, presentará su trabajo en el pabellón australiano luego de un turbulento proceso de selección, también está incluido en la muestra principal.
Esta edición no se entregarán los Leones de Oro a la Trayectoria, ya que Kouoh no tuvo la oportunidad de definirlos.

