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El Ayuntamiento de Barcelona abre 15 viviendas temporales en el distrito de Sant Martí para personas sin hogar o en riesgo de exclusión social. Con un máximo de 40 plazas, siete de los alojamientos serán para familias con hijos menores de hasta cuatro miembros, cuatro viviendas irán destinadas a parejas y, además, habrá cuatro estudios para personas solas.
Ahora mismo, tres familias ya viven en este complejo ubicado en la calle Veneçuela, que también acoge 60 habitaciones para personas mayores y 76 espacios de alquiler social. La inversión municipal total ha superado los 18.3 millones de euros y, de estos, 3.7 millones han servido para construir los pisos temporales que ha presentado hoy el Consistorio.
Para poder acceder a este nuevo recurso municipal, los usuarios han tenido que realizar un copago adaptado a su situación económica. “No se ha utilizado el mismo cálculo para todas las familias”, ha concretado Sonia Fuertes, comisionada de Acción Social. El hecho de que las personas tengan suficiente autonomía ha sido el requisito más destacado en el proceso de selección. Servicios sociales y el equipo de sinhogarismo de la ciudad han priorizado los casos con más oportunidades de salida, ya que se trata de una solución de solo dos años, como mucho prorrogable a un tercero. Los beneficiarios estarán en contacto directo con profesionales del ámbito socioeducativo que les acompañarán para mejorar sus competencias y hábitos, con el objetivo de facilitarles el camino hasta encontrar un trabajo y una salida en el mercado de la vivienda. En definitiva, el equipo les ayudará a escapar de la vulnerabilidad residencial y social dándoles herramientas para construir un proyecto de vida autónomo.

La teniente de alcaldía Raquel Gil ha reconocido las dificultades de muchas personas para mantener su casa en la ciudad. “Barcelona está en una situación de alerta”, lamentó la concejal. Si pasan los tres años y las personas no han podido encontrar vivienda, se activarán otros recursos a partir de criterios técnicos y profesionales para ayudarles. El Ayuntamiento no prevé que se vayan a dar estos casos, basándose en experiencias similares, como los pisos APROP. “Con este recurso damos respuesta a situaciones de emergencia, pero somos conscientes de que no es tan fácil conseguir un contrato de alquiler. El equipo social valorará qué acompañamiento necesita cada persona y si es necesario ampliarlo”, apuntó la responsable municipal.
Los alojamientos están pensados para familias con hijos menores, parejas y personas solas
Las 15 viviendas están en la planta baja del edificio y se acompañan por otros espacios comunitarios que permiten una experiencia residencial más normalizada. como salas de talleres y reuniones, informática y juegos, esta última para los niños y niñas que vivirán en las instalaciones. También hay un espacio exterior con un jardín y un futuro huerto que llevarán los residentes, con la idea de que puedan aprender buenos hábitos alimentarios. Cada vivienda está equipada con cocina, comedor y lavabo propios.
Los nuevos pisos se suman a las casi 2.900 plazas de alojamiento temporal que ya están en marcha en Barcelona. Las próximas actuaciones serán incorporar cinco pisos más (20 plazas) para jóvenes en sin hogar, junto con dos nuevos servicios APROP para 2028 que sumarán otros 112 alojamientos a la red de vivienda pública.



