La Guardia Urbana de Barcelona ha puesto en funcionamiento una unidad adscrita funcionalmente a la Fiscalía con el objetivo de reforzar la respuesta penal frente a la multirreincidencia y mejorar la coordinación entre policía y sistema judicial.
El dispositivo, pionero entre las policías locales del Estado, está integrado por cinco agentes y un mando que trabajan desde la Fiscalía Provincial y apoyan directo a los fiscales de guardia en la tramitación de atestados, diligencias urgentes y seguimiento de delitos recurrentes. Entre sus funciones se encuentra la validación de información sobre antecedentes, el análisis de casos y el apoyo en investigaciones vinculadas especialmente a delitos leves recurrentes como hurtos, robos o estafas.
Entre sus funciones, el apoyo en investigaciones de delitos leves como hurtos, robos o estafas
La nueva unidad trabaja físicamente desde las dependencias de la Fiscalía Provincial de Barcelona, lo que permite una comunicación inmediata con los fiscales y una gestión más ágil de las diligencias judiciales, según apuntan desde el Ayuntamiento.

El modelo también contempla una coordinación directa con las unidades adscritas a Fiscalía de otros cuerpos policiales (Policía Nacional, Mossos d’Esquadra y Guardia Civil) con el objetivo de compartir información y mejorar el seguimiento de personas multirreincidentes.
Además, la unidad puede participar en diligencias de investigación relacionadas con el municipio, como inspecciones en locales o verificación de información por indicación de la Fiscalía, aportando el conocimiento territorial propio de la policía barcelonesa.
Una comisión de seguimiento formada por representantes de la Fiscalía y del Ayuntamiento de Barcelona evaluará el funcionamiento del proyecto y propondrá mejoras para adaptarlo a las necesidades operativas y reforzar la lucha contra la multirreincidencia en la ciudad.



