Cuando el escritor norteamericano Dennis Noyes, quien para muchos es aún el periodista de MotoGP más admirado, llegó a Barcelona en 1966 no tenía ningún conocimiento del tema motos. Aquella ignorancia duró poco, ya que en esa época Barcelona era el centro del mundo en cuanto a la fabricación de motocicletas de pequeña y mediana cilindrada. Marcas como Bultaco, Montesa, Ossa o Sanglas nacieron aquí y, desde entonces, la presencia de la moto es una característica interclasista de la sociedad barcelonesa.

Motos circulando en la calle Balmes de Barcelona
Propias
A pesar de los cambios en la movilidad urbana, y el aumento de los desplazamientos en bicicleta, el uso de la moto no ha disminuido. Sí lo ha hecho el de los ciclomotores, de los que es necesario recordar que nacieron siendo bicicletas de pedales a las que se les añadía un pequeño motor, iniciando una evolución hasta acabar siendo pequeñas motocicletas con obligación de llevar matrícula. Es exactamente la línea que llevan las bicicletas eléctricas, que cada vez tienen mejor empuje mecánico, aunque, de momento, sin matrícula, ni impuesto de circulación, ni seguro obligatorio.
El indispensable circuito de Montmeló nació empujado por la inmensa afición al motor de Catalunya
No se trata de enfrentar motoristas y ciclistas, pero a menudo, para los ayuntamientos, la bici es buena y la moto es mala, aunque ayude a agilizar el tráfico. Se trata de tener presente las realidades de la gente. Mujeres con horarios laborales que, por seguridad, desaconsejan caminar desde el metro o hasta la parada del bus nocturno y prefieren tener su propio escúter. O jóvenes que viven, estudian y trabajan en distintos puntos de la ciudad y para los que una moto es una necesidad en la gestión de su tiempo. Del mismo modo que se habilitan más carriles y aparcamientos para bicicletas, hay que seguir ampliando las plazas para motocicletas, sin cobrar por ellas. Para pagar por aparcar motos ya está la Terminal 1 del aeropuerto. En cualquier caso, con alternativas realistas para sacar unas y otras de las aceras, que deben ser siempre de prioridad peatonal. Y frenar los hurtos: en 2023, se denunciaron 1.167 robos de bicis y 2.587 de motos.
Las motocicletas y las bicicletas seguirán coexistiendo, nos guste o no. El próximo fin de semana se celebra el Gran Premio de Catalunya de Motociclismo. El indispensable circuito de Montmeló, que nació empujado por la inmensa tradición y afición al motor de Catalunya, mantendrá pruebas del mundial de MotoGP y, esperemos, también de Fórmula 1 más allá de 2026. Lo interesante es que el Circuit alberga cada vez más competiciones de ciclismo, cerrando así una especie de círculo inverso de los vehículos de dos ruedas. En este sentido, falta por citar aquí la marca con más campeonatos del mundo, aquella con la que Ángel Nieto y Marc Márquez ganaron su primer título mundial. La empresa que la misma Generalitat de Catalunya, que tanto hizo por Montmeló, colaboró en su desaparición. Derbi, nombre que, no casualmente, es un acrónimo de Derivados de Bicicletas.